Fallas

Una noche para batir marcas falleras

La tercera parte de las candidatas a la corte de honor son mayores tienen 25 años de edad o más, con una aspirante récord de 37 años

28.09.2013 | 05:30
Una noche para batir marcas falleras

A la elección de la corte, aunque parezca increíble, aún le quedan récords por cumplir. Ya salió la primera treintañera. También la primera casada —antes incluso, ya había una pionera viviendo como pareja de hecho—. Pero, por ejemplo, todavía no han salido dos hermanas gemelas (sí que hubo años atrás dos niñas finalistas con esa condición). La hasta hace poco consellera de cultura Lola Johnson estuvo a punto de ser la primera fallera de color en una corte, pero de eso han pasado 21 años y no se ha repetido ni siquiera una presencia en la final. Ha habido falleras mayores de comisión, pero no cortesanas, de origen chino. Pero sí que ha habido una holandesa en la corte. E incluso el hecho de que una madre esté entre las finalistas de esta noche sería un hito por cumplir, aunque no sea la primera oportunidad. Hace también dos décadas no sólo una madre fue finalista, sino que su hija también estaba en la final infantil.

No tan extraño, más bien lo contrario, es la presencia de candidatas mayores que ya pertenecieron a la corte infantil . Este año son media docena las que están en liza (Carmen Sancho, Mari Carmen Trujillo, María Marcos, Sandra Molins...). Debuta en estas lides la corte de 2004 con dos de ellas (Aida Bea y Leire Peironcely) y ya se prevé que el año que viene se estrenen las de 2005.

Otra que puede batir un récord es Sandra Flecha, que protagonizaría el «retorno» más largo: estuvo en la final de 1999 con 17 años y ahora, con 32, catorce años después, vuelve a estar con las mejores.

Ella, Ana Cervera, Belén Carratalá, Laura Laparra y Rosa María Castillo son las mayores de 30 años. Esta última, con 37 primaveras, marca el récord histórico en la historia de las candidatas.

Este paulatino «envejecimiento» del prototipo de candidata es especialmente acusado en la historia reciente de la fiesta. De hecho, la tercera parte de las que hoy sueñan con una plaza tienen 25 años o más. El cambio en usos y costumbres es definitivo: cada vez más se es fallera mayor de la comisión cuando han acabado los estudios y ya tienen la vida más encauzada. Más aún: entre las finalistas tan sólo hay cuatro menores de 20 años.

«Rápido, por favor»
El caso es que esta noche, con un pabellón de la Fuente de San Luis más lleno a rebosar que nunca, las más de 140 candidatas saldrán a escena desde un lugar nuevo y sorprendente. Será el inicio de tres horas de nervios, donde los asistentes desearán que las falleras mayores de 2013 se despidan con celeridad (cruel evidencia de que llega el relevo) y se lea en seguida el veredicto, en el que habrá una alegría por cada cinco decepciones. Por mucho que se quiera adornar con música y baile, que habrá mucha y de calidad. Pero lo único que importarán son dos sobres, cuyo contenido, a estas alturas, debe estar completo.


La comisión media o media-alta domina la clasificación

La elección de la corte de honor es uno de los grandes acontecimientos del año en la fiesta. Tratándose de un proceso especialmente emocional, el resultado del veredicto está llamado siempre a crear grandes adhesiones y grandes críticas. El hecho de ser una selección especialmente subjetiva y especialmente difícil (tratar de descubrir cualidades entre 70 señoritas o niñas en apenas dos semanas, cualidades por otra parte mucho más cuestionables que, por ejemplo, la estética de un monumento fallero o la interpretación de un grupo de teatro) da lugar a grandes dosis de alegría y no menores de disconformidad.

Uno de los argumentos especialmente recurrentes entre los escépticos del proceso es la creencia, convertida en dogma, de que «siempre salen de las mismas» o «sólo salen de fallas poderosas».

¿Sirve la estadística para confirmar, desmentir o quedarse a medio camino en afirmaciones de este calibre?. La verdad es que las clasificaciones brindan patrones confusos. Sobre todo, por una cuestión clave: ¿qué entendemos como comisión “poderosa”?

La primera cuestión: desde que el proceso es «democrático» (en la forma, que en el fondo ya es otra cuestión más o menos imperfecta); esto es, desde 1980, se han elegido 68 cortes, 34 mayores y otras tantas infantiles. Desde entonces, tres cuartas partes de las comisiones que forman el censo han tenido, como mínimo, una representante. Son 298 agraciadas de las 384 actuales, a las que habría que añadir la media docena que, desde 1980, se han disuelto. Esto quiere decir que a la gran mayoría, en algún momento, se le ha dado la alegría.

¿Cómo están repartidos a nivel de comisiones?. Lo primero que se puede decir es que las que más falleras han aportado tienen doce en su cuadro de honor. Esto es, aproximadamente, una elegida cada dos años y medio. Es el máximo de ventura que se tiene hasta el momento.

Dispersión acusada
Sin embargo, para aparecer en el cuadro de honor basta con haber tenido seis representantes. Una cada cinco años y medio. Esto habla, de alguna forma, de una dispersión bastante acusada.

El patrón de las comisiones más agraciadas es difícil de trazar. El «Top-3» pertenecen a un segmento medio o medio-alto: Sueca-Literato Azorín (una que se ha movido casi siempre entre Especial y Primera A), Azcárraga-Fernando el Católico (su espacio natural entre Segundas y Terceras) y Avenida del Oeste (entre Especial y Segunda en este periodo de tiempo).

Pero por detrás hay una comisión claramente «de barrio» y con fama de progresista (Poeta Alberola-Totana), una del más alto nivel (Convento Jerusalén), otra de barrio con un cierto toque de «glamour» durante un periodo de tiempo (Menéndez Pelayo «La Bicicleta»), una de Gran Vía con marcado toque social (Pizarro) y una plenamente de barrio (Rubén Darío).

De Na Jordana a J. Ballester
Un pasito por debajo, el espectro se amplía y se alternan fallas de gran nombre (Na Jordana) con fallas de barrio (Joaquín Ballester, General Pando...). La heterogeneidad ya es cada vez mayor.
Hablando de las tradicionales de Sección Especial, el reparto también es desigual. Que Sueca, Convento o Na Jordana estén en niveles altos contrasta con la escasa presencia del Pilar (3), Merced (4), o Cuba-Literato Azorín, que tiene sólo una y de 1982.

Más que tendencia, caso puntual
El análisis de la cortesana-tipo por el nombre de la comisión a la que pertenecen deja como conclusión un predominio de fallas de nivel medio o medio-alto, con la presencia salteada de comisiones mucho más modestas. Difícil de sostener la idea de que «siempre salen de las mismas fallas».

Podría y puede pensarse sin mucho margen de error, que, en un determinado momento, determinada candidata han obtenido un puesto aprovechando una influencia nociva para la credibilidad del proceso. Pero convertirlo en una dinámica en favor de una determinada comisión no parece sostenerse. Quizá haya que fijarse más en cada caso puntualmente. Casos que, por otra parte, nunca se ha podido documentar, dentro del habitual proteccionismo a la figura de la corte una vez elegida.

Sectores: proceso centrífugo
Si miramos el mapa por sectores, vemos que Pla del Remei-Gran Via es donde más candidatas han alcanzado su objetivo. Es, posiblemente, el sector más estereotipado: falleras con un concepto muy marcado de la elegancia, donde sólo se viste con Siglo XVII, con algunas (no todas) las comisiones de un nivel social medio-alto (curiosamente, con poca presencia en Especial) y con comisiones con bastante censo. Falleras con un marcado sentido de la estética, casi una marca de la casa.

Si éste es el epicentro, hay un grupo enorme en el que hay poca diferencia en el número de agraciadas. Pero que tiene un claro movimiento centrífugo. Están los sectores céntricos y del primer ensanche y, en todo caso, algunos de lo que sería una segunda ampliación de la ciudad, con la presencia especialmente fuerte de Olivereta y Pla del Reial-Benimaclet.

Tras Algírós (con 36 elegidas) se abre un hueco con un grupo de barrios que están más alejados del «cogollito» como Campanar, Benimámet-Burjassot-Beniferri, Jesus, etcétera. Y luego existe un último grupo en el que están algunos de los aún más lejanos como el resto de poblaciones (Quart-Xirivella y Mislata), Poblats al Sur, Rascanya, Benicalap, Patraix o la Creu Coberta, que es la que menos suerte ha tenido hasta ahora (se han contabilizado como propias aquellas falleras que representaron en su momento a Jesús o Patraix).

¿Qué conclusiones se pueden extraer? Posiblemente llame más la atención el «castigo» que sufre la periferia y los pueblos. Resulta más difícil pensar en la existencia de un «lobby» favorable a determindas zonas geográficas, sobre todo teniendo en cuenta que el proceso dura ya 34 años. En cualquier caso, las estadísticas centrífugo no deja de ser llamativas, con su punto de perversidad.

València

Los reyes de la blanca doble

Los reyes de la blanca doble

El equipo Roqueta-Arrancapins, de València, gana el campeonato de España de dominó

Quejas por botellones en Jesús y Gaspar Aguilar

El ayuntamiento sigue dando licencias en Benimaclet, y las dos discotecas colman la paciencia de...

Plan Cabanyal ingresará 500.000 € por la segunda subasta de casas y prepara la tercera

Plan Cabanyal ingresará 500.000 € por la segunda subasta de casas y prepara la tercera

24 personas se interesan por los 13 inmuebles municipales y ruinosos y ofrecen hasta un 25% más...

Así se gana un campeonato de España de dominó

Así se gana un campeonato de España de dominó

Sigue paso a paso la partida que dio el título al equipo valenciano

Una semana trágica

Una semana trágica

El 16 de octubre de 1868 el general Prim ordena bombardear València para acabar con la sublevación...