22 de julio de 2015
22.07.2015
Feria de Julio

Día y noche a la intemperie por un palco en la Batalla de Flores

Una treintena de personas hacen cola desde el lunes hasta el viernes en Viveros para conseguir comprar su entrada

22.07.2015 | 19:22
Día y noche a la intemperie por un palco en la Batalla de Flores
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Vídeo: Arturo Iranzo

Son especialistas haciendo colas. Llevan mesas, sillas, cartas, refrescos, parchís y todo ello bajo la sombra de una carpa que les protege de las altas horas de sol. Van muy preparados, pero lo más importante es no dejarse en casa las ganas de participar en la Batalla de Flores. "Estaremos aquí hasta que nos den la entrada", asegura una de las integrantes. Una treintena de personas lleva desde el lunes por la noche haciendo cola en Viveros y esperarán hasta el viernes, día en el que se abre el plazo de ventas presenciales, para conseguir un palco y poder disfrutar de la tan esperada batalla floral.

"Hay mucho compañerismo. Nos vamos turnando: unos de noche, otros de día", explica la número 33. Ella lleva desde el martes a primera hora del día y tiene por delante a las personas que llegaron el lunes por la noche. A pesar de las intensas horas de calor, aseguran, vale la pena pasar por ese sacrificio con tal de tener un palco el domingo.

Todos ellos habían intentado comprar previamente sus entradas por Internet, pero los números se agotaron en pocos minutos y el servidor se colapsó al tener tantas visitas a la vez. Por ello, los que no pudieron optar a las entradas ofertadas por Internet, un 75% del total, han tenido que personarse para adquirir el 25% reservado a la venta presencial del próximo viernes.

"El servidor no estaba preparado para tanta afluencia y se cayó. Además el problema fue que cualquier persona podía comprar desde su ordenador muchas entradas a la vez e incluso hubo gente que las revendía por 300 euros" explica Susana Alcolea, valenciana que lleva asistiendo cinco años seguidos a la Batalla de las Flores. "Vengo todos los años porque quiero enseñarle a mi hijo esta tradición valenciana", afirma.

Como ella, todos tienen sus motivos para aguantar allí, pues la recompensa es ver a amigos, familiares o compañeros de la falla encima de las carrozas. "Descargas toda la adrenalina. Merece la pena hacer cinco días de cola porque ves a las candidatas en las carrozas y así les damos nuestro apoyo. Los falleros somos así", describe un fallero de la falla Maestro Bellver-Mariano Ribera.

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