14 de agosto de 2015
14.08.2015

La asociación de vecinos ya avisó que la zona "es un polvorín"

14.08.2015 | 10:56

Los propietarios que viven en la urbanización llevan dos años pidiendo un perímetro de seguridad

Con la voz entrecortada por la impotencia y el miedo, la presidenta de la Asociación de Vecinos del Monte de la Devesa de El Saler, Ana Gradolí, recordó ayer que hace dos años que los propietarios que viven en los edificios del espacio verde protegido vienen denunciando que la zona «es un auténtico polvorín».

Hace unos días Gradolí sopesaba ya la idea de pedir una reunión urgente con el ayuntamiento, la oficina técnica de la Devesa y todos los cuerpos de emergencias para reclamar que se cree un «perímetro de seguridad» entre la masa forestal y los edificios ante el riesgo de que se produzcan incendios como el de ayer.

La asociación de vecinos presentó hace unos meses alegaciones al Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) del Parc Natural de l'Albufera, en el que solicitaban que se tenga en cuenta su propuesta para el plan de emergencia en las urbanizaciones. Los vecinos recordaban que el perímetro de seguridad actual es insuficiente «ya que muchos de los pinos están tocando las viviendas y representan un gran peligro en caso de incendio», explicaba a este periódico la presidenta de la entidad.

El plan presentado al Ayuntamiento de Valencia y a la Oficina Técnica Devesa-Albufera proponía reducir la masa forestal en la interfaz urbano-forestal que rodea los 27 bloques de viviendas construidos en pleno parque natural. Se trataría de una poda selectiva que cree una discontinuidad entre la masa forestal y la zona urbanizada como medida de seguridad y antincendios. Según explicaban en su informe elaborado por técnicos «esta medida únicamente afectaría alrededor de un 1% de la masa forestal de la Devesa, representando por otro lado, un beneficio indudable sobre la seguridad de personas y bienes ante un incendio forestal».

La vegetación, denunciaban los vecinos, «está en algunos casos literalmente en contacto con balcones y fachadas», con el consiguiente peligro en caso de incendio forestal. «Es una bomba de relojería que solo cabe esperar que no explote, por lo que solicitamos la rápida actuación», reclamaban entonces angustiados.

En las urbanizaciones de la Devesa de El Saler viven unas 1.000 durante la mayor parte del año y hasta 4.700 en época estival.

Respuesta municipal
La alcaldesa accidental y concejal de Protección Ciudadana, Sandra Gómez, recalcó ayer que «existe un protocolo de actuación especial para la Devesa. En cuanto se detectó el incendio se actuó de inmediato y en poco más de 10 minutos ya había en la zona un primer equipo de intervención». «El Gobierno municipal considera que la intervención de los bomberos y los protocolos de actuación son los adecuados. Sin embargo, todo se puede revisar y mejorar», aseguró ayer la responsable de seguridad, en respuesta a las críticas vecinales.

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