05 de septiembre de 2015
05.09.2015
Medida

El ayuntamiento prohíbe los circos y las ferias que exhiban animales salvajes

Las atracciones tampoco podrán llevar animales domésticos como los ponis - Se entiende que son «títeres para el entretenimiento humano»

05.09.2015 | 03:11
El ayuntamiento prohíbe los circos y las ferias que exhiban animales salvajes

En su programa electoral Compromís se proponía hacer de Valencia una ciudad libre de espectáculos con animales y ayer, liderando la coalición de izquierdas que gobierna la ciudad, dio un primer y muy importante paso en esa dirección. La Junta de Gobierno Local aprobó una moción de la Concejalía de Bienestar Animal, creada con este propósito, para no dar licencias a los circos que lleven animales salvajes ni a las ferias que utilicen animales salvajes o domésticos. Se entiende que hay maltrato, ridículo y denigración de los mismos tanto en su adiestramiento como en sus traslados por todo el mundo. Son «títeres para el entretenimiento humano», se asegura en la moción.

Al término de la Junta de Gobierno, el portavoz municipal, Joan Calabuig, explicó que se había aprobado esta moción en consonancia con lo que han aprobado ya otras ciudades de Europa e incluso algunos paises en su totalidad. La medida, dijo, afectará a todos los espectáculos con animales, básicamente a los circos que lleven animales salvajes y a las ferias, en este caso si son salvajes como si son domésticos, de manera que no se autorizará, por ejemplo, el uso de ponis para mover atracciones infantiles.

Según se expone en el texto de la moción, «elefantes, leones, tigres, rinocerontes, cebras, chimpancés, cocodrilos, pitones, dromedarios y osos, entre otros, constituyen una larga lista de animales sometidos y convertidos en títeres para el entretenimiento humano». Y añaden que «hacer equilibrios sobre pelotas, ir en bicicleta, conducir motocicletas, traspasar anillas de fuego, bailar, saltar, aguantarse sobre dos patas, levantarse... son parte de los números antinaturales que los animales en los circos tienen que interpretar después de un largo proceso de adiestramiento y de dominio hasta que se consigue anular su voluntad. Y en la misma situación se encuentran los ponis de algunas atracciones feriales giratorias», añade.

Así mismo, la moción denuncia los «constantes desplazamientos de una ciudad o país a otro, o los cambios bruscos de temperatura y clima» como otro factores que afectan también de forma muy negativa a los animales.

Hay otras alternativas
Según ha explicado la concejala Glòria Tello, «el circo, así como la feria de atracciones, son espectáculos que disponen de innumerables recursos humanos y técnicos propios, sin necesidad de someter al ridículo, maltrato o humillación a los animales; como ya han entendido numerosos circos que con su arte y magia en torno a los payasos, acróbatas, malabaristas han conseguido los mayores éxitos y la gran aceptación del público».

La moción aprobada ayer concluye expresando la «responsabilidad de la Administración de favorecer y potenciar las conductas cívicas y de respeto de la ciudadanía hacia los animales y el fomento de los valores de empatía y respeto hacia todos los seres vivos; así como evitar que especialmente los más pequeños (público habitual de ferias y circos) vean los animales como un simple objeto de diversión, a los cuales se los puede dominar y explotar».

El objetivo del equipo de Gobierno de Valencia es que esta medida se ponga en marcha de forma inmediata y esté vigente ya en Navidad, que es la época por excelencia de los circos nacionales e internacionales. Salvo que estos circos prescindan de las atracciones animales, el consistorio les negará la licencia, lo mismo que a las atracciones y ferias que estén en esa misma situación.

No se cita nada en esta moción acerca de los espectáculos taurinos. Por lo pronto, los nuevos gobernantes no tienen previsto adoptar ninguna medida directa en su contra, como por ejemplo su prohibición, ni tampoco indirecta, ya que su posición es no financiar con dinero municipal las corridas de toros y eso ya ocurre.

Según fuentes municipales, el Ayuntamiento de Valencia no aporta ninguna partida presupuestaria para las ferias taurinas de Fallas o la Feria de Julio, que son las más señeras, y tampoco financia los «bous al carrer» de algunas pedanías o la Escuela Taurina de Valencia.

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