13 de septiembre de 2015
13.09.2015
Cierre

Ánimas cierra tras la orden municipal de cese de ambientación musical

Un expediente municipal tras el incendio del pasado julio revela deficiencias administrativas y exceso de sonido - Los gerentes de la discoteca deciden clausurar el recinto después de la visita de la Policía Local en la noche del viernes

13.09.2015 | 02:32
Ánimas cierra tras la orden municipal de cese de ambientación musical

La discoteca Ánimas del Puerto cerró sus puertas el pasado viernes por la noche después de que la Policía Local comunicara a los gerentes del centro de ocio una orden de cese provisional y cautelar de ambientación musical. Es el último paso de un expediente iniciado por el Servicio de Actividades que dirige Carlos Galiana tras el incendio que el pasado 4 de julio se produjo en el cuadro de contadores del edificio y que obligó a trasladar a tres mujeres al Hospital Clínico por inhalación de humo.

El Ayuntamiento de Valencia, tal como ha podido saber este periódico, ya había recibido varias quejas por parte de los vecinos de la zona, de los propietarios de barcos amarrados en la Marina Real Juan Carlos I o de los clientes de los hoteles del paseo de Neptuno, por el ruido que provocaba la discoteca. Ha sido el nuevo equipo de gobierno quien ha comenzado el expediente sancionador tras el incendio de julio, cuando los gerentes de la discoteca decidieron mantener al público en el interior del recinto y continuar con la venta de entradas.

Fue en ese momento cuando tanto el servicio de Actividades como el de Seguridad decidieron iniciar un expediente y comenzaron una serie de comprobaciones e inspecciones en el local a lo largo de todo el verano. Los funcionarios municipales se personaron en la discoteca en varias ocasiones.

Según consta en el expediente, en algunos de estos controles los técnicos del consistorio comprobaron que se había alterado el limitador de sonido del sistema musical para que la música estuviera por encima de los límites de volumen permitidos. Además, se detectaron deficiencias administrativas que no solo afectan a la propia discoteca, sino también al restaurante situado en el recinto. Se decidió, entonces, ordenar el cese provisional y cautelar de la ambientación musical.

Según varias fuentes, en la noche del viernes al sábado los propietarios decidieron cerrar el local, donde a medianoche había poco público, debido a la imposibilidad de reproducir música. Sin embargo, la intención del consistorio no es clausurar la discoteca.

Proceso para solucionar errores
De hecho, pretenden abrir un proceso administrativo para que la empresa gestora pueda subsanar las deficiencias encontradas en las visitas de este verano. Las mismas fuentes destacan que no fueron los agentes quienes obligaron a la discoteca a cerrar, sino que fueron los propios gestores quienes tomaron la decisión. El local tampoco abrió anoche, aduciendo problemas en el sistema de sonido, tal como pudo saber este periódico. Ni siquiera los restaurantes situados en la misma Ánimas sabían, a última hora de la tarde, si la discoteca iba a abrir, algo que al final no ocurrió.

Ánimas del Puerto es una de las discotecas más conocidas de la ciudad. Lleva una década en funcionamiento junto al Veles e Vents. Se da la circunstancia de que el local en el que se encuentra es municipal y está junto a la Marina Real. La concesión de la gestión del establecimiento ha de renovarse el próximo mes de diciembre, algo que bajo el anterior gobierno municipal pasó todos los meses.

Diversas fuentes no descartan que la concesión no se renueve este año si la empresa no subsana los errores que el Ayuntamiento de Valencia ha detectado. Así las cosas, cabe la posibilidad de que Ánimas del Puerto ya no se reabra en lo que queda de 2015, porque se acerca el invierno y las zonas de ocio más transitadas por los jóvenes son las que rodean las universidades. Además, Ánimas del Puerto es una terraza de verano que solo abre en periodo estival.

Ya el pasado año, Ánimas tuvo que abrir sin música en la terraza varios días durante el mes de julio cuando la Policía Local y un técnico de la Asociación de Gestión de Derechos Intelectuales (Agedi) visitaron el local en el marco de una operación contra la piratería. Los agentes precintaron, en su momento, los aparatos de música y se incautaron de los equipos de los pinchadiscos para realizar un informe sobre los temas musicales que se ponen en el local. También exigieron todos los permisos vigentes, incluido el contrato con la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE) que había de tener el establecimiento.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook