05 de octubre de 2015
05.10.2015
Nueva estrategia

Valencia medita el cambio de la gestión público-privada de instalaciones deportivas

El Gobierno Local suspende el concurso de Piscina Valencia

05.10.2015 | 13:53
Cristóbal Grau durante la rueda de prensa de esta mañana.

La Junta de Gobierno Local aprobó el pasado viernes por despacho extraordinario la suspensión del contrato de adjudicación de Piscina Valencia, al que se habían presentado cinco empresas. En los pliegos de condiciones se estipulaba que la empresa vencedora se comprometía a invertir 3 millones de euros en la rehabilitación de las instalaciones.

El concejal del Partido Popular en Valencia, Cristóbal Grau, ha denunciado esta mañana la "frivolidad" de la decisión tomada por el tripartito que, según sus palabras, "renuncia a una inversión de tres millones de euros para una dotación pública como es Piscina Valencia".

La decisión de la Junta de Gobierno Local, sin embargo, no es un acuerdo puntual, sino que forma parte de una nueva estrategia municipal. El tripartito ha suspendido el concurso de Piscina Valencia porque se va a repensar el modelo de gestión de todas las instalaciones deporivas de la ciudad.

La ciudad cuenta en la actualidad con 114 instalaciones deportivas, de las que 10 están en manos de la gestión privada. Otras 46 las explotan clubes y federaciones autonómicas deportivas y el resto son de gestión directa pública, a través de la Fundación Deportiva Municipal.

Grau asegura que plantearse ahora un cambio de gestión en las instalaciones deportivas es "un sinsentido" porque "las cosas estaban funcionando bien" y este modelo "había ayudado a la administración a sobrellevar mejor la crisis".

Precisamente, hace unos días los gestores deportivos privados volvieron a recordar ayer que la administración pública no puede convertirse «en competencia desleal» de sus negocios y pidieron al Ayuntamiento de Valencia que renuncie a construir equipamientos deportivos destinados al fitness y al cuidado personal porque, a su entender, es un campo que deberían explotar los empresarios, no las instituciones.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook