01 de diciembre de 2015
01.12.2015
Edificio protegido

Ribó ya medió en julio para paralizar la primera subasta del Centre Excursionista

La puja se celebró al final la semana pasada pero quedó desierta y la deuda con Bankia es de 1,4 millones

01.12.2015 | 02:28
El edificio del Centro Excursionista de Valencia data del siglo XVIII.

Los vicentinos temen por el futuro uso de la Roqueta

  • La renuncia del Ayuntamiento de Valencia a la instalación de la Biblioteca Central en el monasterio de San Vicente de la Roqueta ha creado cierta inquietud entre las asociaciones vicentinas. Según explicó Francisca Llosa, presidenta de la asociación Valencia Cultural-Vía Augusta y Camino de San Vicente Mártir, que no se instale allí la Biblioteca Central es una buena noticia, pero tiene miedo por los nuevos usos. A su juicio, la Roqueta debe dedicarse íntegramente al mártir.

El edificio-sede del Centro Excursionista de Valencia, un edificio protegido del siglo XVIII, ha terminado arruinando a la entidad. La deuda con Bankia, después de varias renovaciones de la hipoteca original, asciende a 1,4 millones de euros y la semana pasada quedó en manos de la entidad financiera después de que su subasta quedara desierta. Así pues, el Ayuntamiento de Valencia, que el viernes pasado aprobó la compra del edificio y que trató de evitar esta situación, tendrá que negociar directamente con la entidad bancaria.

Según explicó Juan Manuel Ferris, presidente del Centro Excursionista de Valencia, la compra y rehabilitación del edificio se produjo en el año 1994 con ayudas públicas y con un crédito bancario. El coste de la operación, no de la hipoteca, fue de aproximadamente 1 millón de euros.

No obstante, la economía de la entidad, sobre todo la travesía de la crisis económica, ha obligado a ir renovando ese crédito, por el que han pagado entre 4.900 y 8.000 euros mensuales, hasta acumular una deuda actual de 1,4 millones.

En noviembre de 2012, de hecho, se aprobó el concurso de acreedores y se perdió el control económico de la entidad, que pasó a manos de un administrador público.

Ante esta situación, Bankia decidió en julio del año pasado plantear la ejecución hipotecaria y proceder a la subasta del edificio, pero el nuevo equipo de Gobierno, con el propio Joan Ribó, socio del Centro Excursionista, al frente, medió entre ambas instituciones y consiguió un aplazamiento temporal con el fin de que el edificio pudiera venderse. Es lo que el alcalde calificó como el primer desahucio evitado en la ciudad.

Negociación con el banco
Sin embargo, las difíciles condiciones del edificio „está protegido, rehabilitado con fondos oficiales para actividad de interés general y situado en una Zona Acústicamente Saturada (ZAS)„ han hecho imposible esa venta y Bankia ha propuesto una nueva subasta que ni el consistorio ha podido evitar.

Según Ferris, la subasta tuvo lugar la semana pasada y nadie pujó por el edificio, de manera que pasa directamente a manos del banco que ha plantead0 la ejecución hipotecaria. «Eso será oficial en 20 o 30 días, según la ley», explicó. En conclusión, el Centro Excursionista ya no tiene nada que ver con el edificio y el Ayuntamiento de Valencia tendrá que negociar directamente con Bankia. «A nosotros no nos han comunicado nada de la compra, nosotros ya no tenemos nada que ver», dijo el presidente de la entidad.

Juan Manuel Ferris ha lamentado, eso sí, que Bankia, que era su principal acreedor, no les hubiera ayudado cuando le pidieron en 2012 una ampliación de crédito de 300.000 euros. «Era algo perfectamente posible, pues la deuda era de 1,4 millones y la última tasación que se había hecho del edificio era de 2,6 millones», dice.

También la pidieron la dación en pago para evitar que tras una hipotética subasta siguieran teniendo deudas con el banco, pero tampoco se pudo conseguir. «Claro, nosotros no sabíamos la situación en la que se encontraba Bankia, cosa que se supo poco después», dijo.

Por lo demás, Juan Manuel Ferris no ve con malos ojos que el edificio sea comprado por el ayuntamiento. De hecho, cree que es la única opción posible dada su situación. Y cree, además, que ahora el consistorio puede obtener un buen precio por él.

«Lo que no se entendería es que un edificio protegido como éste se utilizara para montar cualquier negociete», declaró.

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