29 de diciembre de 2015
29.12.2015

Víctor Gosálvez

29.12.2015 | 04:15

El año 2015 se va y no quisiéramos despedirlo sin rendir un modesto pero sincero homenaje a un hombre que, junto con su padre y un amigo y socio a la vez, tuvo el rarísimo privilegio de construir prácticamente el caserío de todo un pueblo, trasladando a sus diseños algo que sólo está al alcance de los verdaderos artistas: el alma, la forma de ver el mundo y la vida de un pueblo, de su pueblo: Poble Nou de la Mar, formado por los barrios de el Canyamelar, el Cabanyal y el Cap de França.

Ese hombre al que hoy recordamos es Víctor Gosálvez Gómez (1888-1965), arquitecto y urbanista, hijo de Juan Bautista Gosálvez Navarro (1844-1927), maestro de obras y el verdadero iniciador de la transformación de unos poblados de barracas en un conjunto urbanístico y arquitectónico que ha merecido la atención y el reconocimiento de prestigiosos expertos internacionales. Un conjunto cuya salvaguarda y conservación ha supuesto muchos años de lucha y resistencia hasta lograr, este mismo año, la plena protección de las instituciones políticas, iniciándose así un esperanzador tiempo nuevo en el que mucho de ese patrimonio arquitectónico será debidamente rehabilitado, demostrándose así el alto valor de la obra que inició Juan Bautista Gosálvez y continuaron su hijo Víctor y el arquitecto nacido en el Grao de Valencia Angel Romaní.

En 1912 presentó Gosálvez a la Junta de Obras del Puerto el proyecto de los Docks Comerciales, gran depósito de mercancías de importación que finalmente no fue llevado a cabo. Nuevamente requerido por el citado organismo portuario, en 1918 realiza un nuevo proyecto esta vez sí materializado y que constituyó la obra más importante de su carrera profesional. De la dirección de las obras se encargó el prestigioso arquitecto valenciano Demetrio Ribes, quien introdujo por primera vez el uso de hormigón armado en esa construcción. El edificio constaba de cinco plantas, sin embargo la construcción no se culminó, quedando inconclusa a la altura del segundo piso.

2015 es un año señalado para el Cabanyal y el Canyamelar por todo lo dicho y porque en él se cumple el centenario de la composición de uno de los mejores trabajos que se ha hecho hasta la fecha de la vivienda rural de nuestra huerta y playa: el Estudio constructivo de la barraca de la vega valenciana, obra de Víctor Gosálvez y núcleo de la ponencia Intervención del arquitecto en la arquitectura rural y medios para conseguir en ella un fin artístico elaborada en 1917 junto con los arquitectos Antonio Martorell y Francisco Mora para su presentación en el VII Congreso Nacional de Arquitectos celebrado en Sevilla, calificada por Manuel Sanchis Guarner en su obra Les barraques valencianes como «la primera descripció científica de la barraca valenciana», señalando además que «malgrat la seua concisió, aquest treball dóna moltes notícies i detalls i es un estudi fonamental que han pres com a base tots els tractadistes posteriors».

También en el año que ahora termina se cumplen los cincuenta de su fallecimiento.

Entre las edificaciones de Gosálvez en el Cabanyal y el Canyame, destacan la Sociedad Valenciana de Electricidad. Calle José Benlliure, 56. (1918), la Sacristía de la iglesia de Nª Sra. del Rosario (1919),

la Pescadería en la Playa de Levante de la Sociedad «El Progreso Pescador». (1924), Escuelas Parroquiales (1926). Calle Vicente Brull. (1929). Sede del Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar. Plaza de la Iglesia del Rosario. Actualmente, y después de una completa modificación, es el Teatre El Musical.

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