31 de marzo de 2016
31.03.2016

Condenado a tres meses de prisión por no cuidar a una pequeña perrita

El dueño no la alimentaba debidamente ni la limpiaba, por lo que el animal estuvo al borde de la muerte

31.03.2016 | 04:15
Condenado a tres meses de prisión por no cuidar a una pequeña perrita

El Juzgado de lo Penal número 4 de Valencia ha condenado a tres meses de prisión y 3 años de inhabilitación para tener animales a un vecino de Valencia que abandonó a una pequeña perrita hasta colocarla al borde de la muerte. Al final no fue necesaria la celebración del juicio oral, previsto para el día de ayer, porque las partes llegaron a un acuerdo y el acusado aceptó la petición del fiscal. También la Asociación Protectora de Animales Modepran, que ejercía la acusación particular, aceptó esa petición.

Según da por probado la sentencia, este vecinos, residente en el número 116 de la Avenida Peset Aleixandre de Valencia tuvo a su cargo entre los años 2011 y 2015 a la perrita llamada Maya, de la raza yorkshire terrier.

Pero lejos de cuidarla como corresponde, «durante este tiempo „dice la sentencia„ el acusado omitió los mínimos deberes de cuidado inherentes a la posesión de un animal de estas características, descuidando su aseo y alimentación, su asistencia veterinaria y esparcimiento callejero».

Como consecuencia de ello, «la perra contrajo una infección cutánea, con pérdida de pelo, piel engrosada, dermatitis crónica y severa, uñas largas y úlceras corneales». Todo ello provocó un «grave riesgo de muerte por septicemia» para el animal, concluye el relato de los hechos.
Según informó ayer Modepran, la perra «estuvo encerrada durante cinco años en un cuarto sin luz, proporcionándole el mínimo de alimento y agua para sobrevivir y en unas condiciones de insalubridad terribles al permanecer sobre sus propias heces y orines».
Como consecuencia de ello Maya sufrió secuelas irreversibles como ceguera, dermatitis y tumores por todo el cuerpo, pero «ha podido recuperarse gracias a los cuidados de Modepran y de su casa de acogida, que será, por el bien de Maya, la de quien finalmente la adopte».

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