01 de abril de 2016
01.04.2016
Representación

Broche final al teatro vicentino

Los altares de Almàssera, Sant Àngel Custodi, El Pilar, El Mar y El Mocadoret fueron los encargados de poner fin a la presente edición - El veredicto del jurado se dará a conocer hoy, a partir de las 20 horas, en la calle Trinquet de Cavallers

01.04.2016 | 04:15
Broche final al teatro vicentino

«Miracle, miracle!». Esta frase se volvió a oír ayer en el escenario del Edificio de la ONCE en la Gran Vía Ramón y Cajal, donde el Concurso de Miracles de Sant Vicent vivió su última jornada teatral. A las 20 horas de esta tarde se dará a conocer el veredicto del jurado, que otorgará el premio a la mejor representación, a la mejor dirección, así como los premios al mejor actor y actriz de esta competición, que se profesionaliza de año en año.

Los niños «vicentinos» actuaron ante una audiencia más escasa de la acostumbrada durante los días anteriores, y con unos decorados más sencillos y austeros. El encargado de inaugurar la tercera jornada de este concurso teatral fue el Altar de Almàssera, que interpretó un milagro del santo en el que logró curar a un niño enfermo.

El Altar de Sant Àngel Custodi continuó después con «Miraclet sense paraules», un prodigio documentado del dominico, que consiguió la redención de un herrero malhablado. Este milagro está basado en un hecho ocurrido a finales del s. XIV en Montblanch, donde un asno se libró de las herraduras colocadas por el ofuscado Faustinet, ya que según el clérigo valenciano, «el burro no sólo tenía que cargar con las herradura, sino también con la blasfemia de su creador».

El Altar del Pilar actuó después con «Les creus de Salamanca», otro prodigio documentado del santo que tuvo lugar en Zamora, donde se dio el encuentro entre el dominico y un judío en una sinagoga, en la que Sant Vicent logró convertir a los judíos allí presentes al cristianismo. El Altar del Mar dio paso después a «El Capell de Sant Vicent», un milagro localizado en la huerta valenciana, donde el santo ofreció una limosna a una anciana. Esta, conmovida por la acción del clérigo, decidió darle el donativo a un enfermo. Esta acción provocó la milagrosa curación del mendigo.

La última representación del concurso la protagonizó el Altar del Mocadoret, que interpretó «El Mocador», otro milagro ubicado en la ciudad de Valencia que narra una visión de Sant Vicent, en la que pudo ver a una familia que perecía de necesidad en la calle Tapinería. Esta premonición del santo provoca la solidaridad de todos los nobles y vecinos del barrio, que evitan la muerte de la familia por inanición.

Veredicto
La Junta Vicentina dará hoy sus premios a partir de las 20 horas en el edificio número 9 de la calle Trinquet de Cavallers.
Algunos de los premios de mayor relevancia son el otorgado al actor que interpreta a Sant Vicent, el premio a la mejor dirección, así como el galardón a la mejor interpretación. Los dos últimos se los llevó El Tossal, que prevé repetir este año al menos en las mismas candidaturas. Al menos es lo que piensa el público más experimentado en los Miracles, quienes alaban el grado de profesionalización de altares como El Tossal o El Pilar.
El premio al mejor Sant Vicent suele ser el más enigmático en todas las ediciones, ya que algunos altares cambian el actor que lo interpreta a causa del cambio generacional al que están ligadas este tipo de representaciones, donde sólo está permitido actuar hasta los 14 años.

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