01 de junio de 2016
01.06.2016

¿Cuál es la invasión bárbara en el Cabanyal?

01.06.2016 | 04:15

El 4 deEl pasado domingo Levante-EMV daba la noticia sobre grupos antisistema organizados e instalados en el barrio del Cabanyal unida a las amenazas a representantes públicos del Ayuntamiento. Una situación de la que ya advertíamos muchos vecinos que mostramos apoyo por las personas que aún viven en la zona más afectada por la degradación y que ven hoy como se suma otro problema a sus vidas. También advertimos a muchos responsables recién llegados que confundían ideas y prácticas, y que tenían una idea simplificadora y superficial de la política en este sistema democrático. Hasta este momento alguno prejuicios e incapacidades se rellenaban con buenas intenciones y ahora existe el peligro de apoyarse y hacer política con los grupos que apoyan a los que ni son de izquierdas ni son demócratas ni se van a preocupar por alguien situado a dos espacios de su doctrina. En el mismo proceso de participación ciudadana para pedir miles de millones a los Fondos FEDER de la Unión Europea para rehabilitar el barrio ya nos sorprendimos por el discurso de estos grupos que enmendaba todo el sistema capitalista y que era contradictorio con el objetivo del plan. También, desde que se abrió esta esperanzadora etapa, vimos algunos comportamientos de concejales que parecían no entender que no se puede ser a la vez representante público en una institución y un activista con grupos alternativos. Sobre todo porque la mayoría de los ciudadanos que estamos aquí intentamos respetar normas de convivencia y queremos rehabilitar el barrio con inversiones de toda clase para vivir mejor.Por mantener una posición contraria al Plan de Rita Barberá que acababa con el barrio tuvimos que sufrir que nos llamaran «radicales». Hoy por defender una reconstrucción, una rehabilitación urbana, económica y social con fondos públicos y privados tenemos que sufrir la amenaza de esta invasión okupa. Y no es tolerable el apoyo que algunos concejales y vocales de distrito han hecho a quienes apoyan esa estrategia. Que Sandra Gómez sea su enemiga en tanto en cuanto es la concejala delegada para hacer cumplir las normas de convivencia o sea objeto de amenazas Vicente Gallart, representante vecinal durante 20 años y encargado de la oficina de rehabilitación, debería avisar a los responsables municipales del peligro de mantener posiciones tibias o de apoyo a quien tiene una hoja de ruta que nos recuerda a las noticias sobre el barrio de Gracia en Barcelona. Y el Cabanyal, con toda su degradación a las espaldas, no lo resiste. Es hora, por tanto, de actuar sabiendo con quién y para qué. De saber quiénes somos la mayoría de los habitantes del barrio, que se reparten entre la pluralidad representativa del Consistorio, antes que tengamos que justificar el pago de alquileres a okupas por miedo a la violencia. Porque, al final, un año después, los vecinos del Cabanyal podríamos llegar a escribirle al alcalde aquel pasquín del pueblo romano al Papa Urbano: «lo que no hicieron los bárbaros, lo hicieron los Barberini».

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook