03 de junio de 2016
03.06.2016

La Federación de Vecinos acusa al tripartito de hacer "muchos gestos" y pocas acciones

La entidad valora la «apertura a la ciudadanía» en un año de gobierno, pero critica la suciedad, la falta de participación en la modificación de la EMT y la «descoordinación» entre concejalías

06.06.2016 | 08:07
El cambio de la línea 11 en Orriols obliga a cruzar las vías del tranvía para llegar al centro de especialidades.

La Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia realizó ayer un balance de gestión del primer año del «tripartito» con duras acusaciones a su política de gestos y a las escasas actuaciones reales. Su presidenta, María José Broseta, lamenta que asuntos como el «botellón» o la limpieza sigan sin resolver y habla directamente de «descoordinación entre concejalías». En realidad, el balance de la federación de vecinos es un episodio más en la tensa relación que se ha venido fraguando en los últimos meses con el equipo de gobierno municipal. Su «relegación» en los procesos de participación ciudadana y conflictos abiertos como la revisión de líneas de la EMT o la red de bibliotecas han quebrado la confianza de ambas partes. Y ayer, la crítica se hizo global.

«Aunque de manera generalizada estamos contentos por la apertura del ayuntamiento a la ciudadanía, también es cierto que son muchos los gestos que hemos visto pero poca la verdadera actuación efectiva«, relata María José Broseta. Para la Federación de Asociaciones de Vecinos, «no podemos negar que se ha dado un giro en cuanto a las nuevas formas de relación con los vecinos, no obstante, creemos que hasta el momento se ha quedado simplemente en eso, en una imagen que no ha ido más allá», recalcó.

Así mismo, desde el movimiento vecinal critican que «no exista una verdadera coordinación entre las diferentes Concejalías del Ayuntamiento de Valencia, hecho que provoca que nuestras reivindicaciones se ralenticen e incluso se paralicen», explicó Broseta, quien añadió que precisamente esta descoordinación ha sido uno de los principales motivos de las quejas que han sido transmitidas por las diferentes asociaciones de vecinos a la propia federación.

En cuanto a participación, derechos e innovación democrática, Broseta ha destacado que, «tal y como ya hemos evidenciado en las últimas semanas, es cierto que hemos detectado falta de información antes de realizar las consultas y eso es lo que queremos que se cambie». A su juicio, la administración local también debe ayudar a crear la cultura de la participación en la ciudad.

La dirigente vecinal mostró su preocupación, por ejemplo, por el hecho que no se haya dado una solución al «botellón». «Aun reconociendo que pueda ser una moda urbana de difícil erradicación, es necesaria la intervención para defender el derecho al descanso y la convivencia, y para ello es necesario realizar una mesa de trabajo en la que todas las partes estén representadas, algo que todavía no se ha puesto en marcha», lamentó Broseta.

Exceso de terrazas
En este mismo sentido, la federación considera que la Concejalía de Espacio Público debe revisar las concesiones de terrazas y el cumplimiento de los horarios. Es decir, «en aquéllos lugares que se compruebe que hay exceso de mesas y sillas, que ocasiona un problema grave de contaminación acústica, debe ser revisado a la baja, aplicando el artículo 59 de esta normativa municipal referido al esponjamiento y a la reducción», comentó.

Tampoco quiso dejar en el tintero dos temas que preocupan al movimiento vecinal: la reducción de horarios en bibliotecas municipales y la modificación de líneas de la EMT. Según la dirigente vecinal, «no se puede realizar una valoración definitiva porque son temas abiertos, pero vigilaremos de cerca las demandas y sugerencias que nos han trasladado nuestras asociaciones».

Por último, María José Broseta recordó que «el problema de baldeo y limpieza es recurrente en todos los distritos. De hecho „añade„ recibimos quejas continuamente, no sólo de las zonas periféricas, sino de toda la ciudad y, por ello, creemos que es necesario un incremento de recursos en zonas que están acercándose peligrosamente a la degradación».

Igualmente, la federación pone en duda los criterios de tala y poda. «La ciudad de Valencia, con muchas horas de sol y pocos días de lluvia, está necesitada de árboles que den una cantidad de sombra suficiente», manifestó. «Aunque es innegable que ha habido muchos cambios a mejor y que se han desbloqueado problemas que llevaban enquistados muchos tiempo, también esperamos que el nuevo equipo de gobierno siga trabajando por avanzar en muchos otros puntos calientes de la ciudad y, sobre todo, comience a una verdadera cultura de la participación, prácticamente inexistente en Valencia», concluyó.

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