17 de junio de 2016
17.06.2016

El PP echa en cara al tripartito su incoherencia, intolerancia con la tradición e indefinición

Monzó acusa al nuevo equipo de gobierno de aprovecharse o paralizar los proyectos que ellos dejaron empezados en la anterior legislatura

17.06.2016 | 04:15

«Incoherencia, intolerancia e indefinición». Con estas tres palabras calificó ayer el Grupo Popular del Ayuntamiento de Valencia la labor del «tripartito» en su primer año de gobierno. Según explicó su portavoz, Eusebio Monzó, se han atacado las tradiciones, se ha dado continuidad a lo que ya estaba hecho en materia urbanística y económica y se han paralizado proyectos que ya estaban en marcha, además de no cumplir sus expectativas sociales. «Lo de rescatar a las personas no se cumple. Se está engañando a los más necesitados», aseguró Monzó.

Después de un año complicado en el que el Grupo Popular ha tenido que hacer frente en los juzgados a una acusación de blanqueo de dinero durante la última campaña electoral, Eusebio Monzó defendió su labor de oposición tirando de datos. En este tiempo han presentado 636 iniciativas ante el pleno frente a las 281 de Ciudadanos o las 264 del PSPV, 204 de Compromís y 147 de Esquerra Unida en el último año de la anterior legislatura.

En esas iniciativas se plasma su respuesta a un gobierno que a juicio de Monzó «no está cumpliendo aquello que prometió». «Venían a rescatar personas y sin embargo se están rescatando a ellos mismos o a quienes piensan como ellos», dijo. No entiende, por ejemplo, que rechazaran la propuesta del PP de destinar 5 de los 44 millones que han tenido de más este año para ayudar a los niños en riesgo de exclusión social.

Tampoco entienden el «recorte a las tradiciones», puesto de manifiesto en la negativa a que la Senyera entre en la catedral del 9 d´Octubre; la retirada de la Mare de Deu del cementerio en Todos los Santos; la falta de decisión para regular el uso de banderas en el balcón municipal, cuestión aprobada hace dos meses; la retirada de la Cruz de Mayo de Lo Rat Penat de la puerta del ayuntamiento; y «la última» del «bou embolat». «Es una falta de respeto a los símbolos nacionales y vemos incluso que el PSPV está incómodo con esto, por lo que le proponemos que al menos no se sume a las propuestas más nacionalistas».

En el terreno económico, Monzó lamentó la subida de impuestos, concretamente el IBI a más de 5.000 establecimientos comerciales, o la rebaja de las bonificaciones a las familias numerosas, además de perjudicar la confianza de los inversores en la ciudad. Respecto al IBI, Monzó lamentó también la «indefinición» de Ciudadanos, la otra oposición.

Por su parte, el concejal Alfonso Novo, analizó la política urbanística, un apartado caracterizado por la continuidad de proyectos ya iniciados por el gobierno del PP, como el Parque Central; la paralización de otros, fundamentalmente el Plan del Cabanyal y el Plan General de Ordenación Urbana; el fraccionamiento de contratos; el retraso de los procesos administrativos o las adjudicaciones a «gente de su escuela con los que tenían compromisos anteriores».

Respecto al Cabanyal, Novo dijo que el Pepri podría haber sido cambiado pero no derogado, pues ahora hay dificultades para las ayudas a la rehabilitación al no haber planeamiento. Es más, reprochó al equipo de gobierno que ahora tengan un problema con los «okupas» después de haberlos alentado hace apenas un año.

Proyectos paralizados
Y en cuanto a las paralizaciones y cambios de parecer, el concejal popular citó el parque lineal de Benimàmet, cuya licitación se inició hace 14 meses; el museo San Pío V; la plaza del Doctor Collado o la antigua Fe, además de los dos grandes proyectos de la Plaza Ciudad de Brujas y la Zona de Actividades Logísticas (ZAL) del Puerto.

Respecto a la plaza de Brujas, Novo denunció el hecho de que el ayuntamiento pague 12 millones de euros y luego el aparcamiento sea de la Generalitat, mientras que la ZAL reprochó al equipo de gobierno que estando en la oposición quisiera convertirla en huerta y ahora, después de dos reuniones con el puerto, hayan dado marcha atrás. «Es verdad que es pronto para hacerlo todo, pero las perspectivas no apuntan a nada bueno», resumieron los populares.

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