29 de junio de 2016
29.06.2016

Más de 400 personas duermen en la calle y la mitad sufre agresiones

Generalitat y ayuntamiento se suman al programa para dar vivienda a los sin techo con nueve inmuebles

29.06.2016 | 04:15

Más de 400 personas viven y duermen de forma estable en las calles de la ciudad de Valencia, en puntos como el entorno de Viveros, el Jardín del Turia y Ciutat Vella, casi la mitad (45,5%) han sufrido agresiones y el 57% padece graves problemas de salud. Una situación que aumenta el riesgo de convertirse en crónica cada día que pasa y que hace que su esperanza de vida sea de 52 años, casi treinta años menos que las que tienen casa, que se sitúa en 80 años. Estas son algunas de la conclusiones del mapeo realizado por RAIS Fundación, con la colaboración de casi 300 voluntarios, que entre los días 19 y 22 de abril recorrieron Valencia para «conocer de primera mano la situación de sus vecinos más excluidos». Los voluntarios constataron la presencia de más de 600 personas sin techo, de las cuales 400 vive en la calle y 200 se alojan en albergues.

La iniciativa se integra en la campaña «European End Street Homelessness Campaign» que está movilizando a diversas ciudades,entre ellas Barcelona y Maddrid, con el objetivo de erradicar el «sinhogarismo» en el horizonte de 2020. Valencia se suma a esta campaña que propone soluciones para acabar con esta situacion basadas en el modelo estadounidense «Housing First», que promueve el acceso a la vivienda y apoyo psicosocial como primera medida para la reinserción social de los «sin techo».

Medio millón de euros más
Este modelo supone un considerable ahorro para las arcas públicas. Según el estudio, las 404 personas sin hogar localizadas en Valencia gastan medio millón de euros más en urgencias y hospitalizaciones al año respecto a lo que gastarían estando domiciliadas, el mismo dinero que costarían 40 viviendas modelo «Housing First». Las personas sin hogar utilizan tres veces más los servicios de emergencia que la población domicialiada. El coste medio anual de hospitalización de una persona domiciliada se sitúa en 452 euros, mientras el de las personas sin techo se sitúa en 1.200 euros. El coste medio anual en servicios de urgencia asciende a 763 euros en el caso de las personas sin hogra, frente a los 257 de las domiciliadas. Conseguir que no haya ninguna persona durmiendo en la calle no es solo un objetivo de justicia social también de eficiencia en los recursos, destacó Caballol.

El director general de RAIS reclamó el compromiso de las administraciones valencianas y destacó que su intención es sumar hasta cien viviendas al programa en 3 años.

Como primer paso, la Generalitat se ha comprometido ya a aportar 5 viviendas y el Ayuntamiento de Valencia otras 4 al programa «Habitat» de la fundación RAIS que dará apoyo a las personas sin hogar que llevan muchos años viviendo en la calle. La idea es que estas personas recuperen su dignidad, autonomía y libertad por sí mismas, explicó el director general de RAIS Fundación durante la presentación de los resultados del estudio de Valencia, en un acto en el Salón de Cristal del Ayuntamiento que ha contado con el alcalde Joan Ribó, y de la vicepresidenta del Consell y consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas, Mónica Oltra. Tanto Oltra como Ribó manifestaron su «vergüenza» por las cifras. El objetivo es contribuir con políticas de intervención para romper el círculo de exclusión y vulnerabilidad y dar un paso más para convertir Valencia en una ciudad plenamente inclusiva», destacó el alcalde.

De las 404 personas que duermen en la calle, el 88% hombres y el 9% mujeres, con una edad media de 46,7 años. La mayoría (80%) son de origen europeo y de ellas, el 36,57% españolas. El 46% de las personas no nacidas en Valencia lleva más de 5 años en las calles de esta ciudad y se revela una «tendencia a la cronificación», alertó Caballol. De hecho, el 15% lleva diez años durmiendo en la calle, un 35% más de cinco y un 57% más de tres años. El 77% no tienen ningún tipo de ingreso ni prestación pública y el 29% no puede cubrir sus necesidades básicas.

La encuesta revela que más de un 81% de las personas que viven en las calles en Valencia se encuentra en condiciones de «alta» o «muy alta vulnerabilidad».

Vivir en la calle es «duro, inhóspito e insalubre», advirtió Caballol, quien apuntó que el 45,5% de las personas sin hogar de Valencia han sido agredidas. En el ámbito estatal, agregó, el 50% han sido víctimas de delitos de odio y «cada 18 días muere una persona si hogar en la calle como consecuencia de una agresión directa».

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