11 de julio de 2016
11.07.2016

El buen trato a las personas mayores

10.07.2016 | 22:13

A pesar del creciente interés por la prevención del abuso y maltrato a las personas mayores es complicado conocer datos de prevalencia, entre otras cosas por la falta de consenso en la definición del término. Si tomamos como referencia la definición adoptada por a Red Internacional para la Prevención del Maltrato a las Personas Mayores (INPEA), el maltrato a la persona mayor es «un acto „único o reiterado„ u omisión que causa daño o aflicción a una persona mayor, que se produce en el seno de cualquier relación donde existe una expectativa de confianza».

De la definición se desprende que el maltrato no solo es infligir daño por acción sino que también es maltrato o trato inadecuado la omisión o negligencia, que puede darse tanto en el ámbito público como en el privado, familiar o institucional, y tener carácter físico o psicológico. Por ello es necesario visibilizar el maltrato a las personas mayores al igual que sucedió con el maltrato infantil o la violencia de género, proteger a las personas mayores ante la vulnerabilidad y el abandono, lograr su plena integración en la sociedad, empoderarlos para que puedan ejercer sus derechos como ciudadanos.

Cuando hablamos de tratar bien a las personas mayores, nos referimos a contar con ellos, tenerles en cuenta, incluirles, y crear mecanismos que les permitan ser participantes activos de nuestra sociedad. Por iniciativa de esta Red INPEA, en 2006 se proclamó el 15 de junio Día Internacional de la Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato a la Vejez. Desde entonces, diferentes organizaciones, ciudades y países celebran el día con multitud de eventos. Desde 2012, Año Internacional de las Personas Mayores y de la Solidaridad entre Generaciones, y con el objetivo de cambiar el foco tradicional de la prevención del maltrato a la persona mayor al de la promoción y fomento de una cultura del buen trato, se han puesto en marcha campañas de Buen Trato, orientadas a sensibilizar a la población sobre la importancia de los derechos de las personas mayores, su autonomía y participación, valorándolos como capital social activo para nuestra sociedad, que impulsan la solidaridad intergeneracional para reducir los estereotipos negativos y contribuir así a la construcción de una imagen más positiva hacia la vejez en la sociedad en su conjunto.

El Programa en el que el Ayuntamiento de Valencia está trabajando: «Valencia, ciudad amigable con las personas mayores», parte de una participación de las personas mayores como agentes activos. Una ciudad amigable con las personas de mayor edad promueve una cultura de inclusión compartida por personas de todas las edades, respetando sus decisiones y opciones de formas de vida, respondiendo de manera flexible a sus necesidades y preferencias relacionadas con el envejecimiento activo, y reconociendo la gran diversidad de personas mayores. La metodología de participación de este programa „que ha sido propuesta por la OMS„ identifica ocho áreas del entorno urbano y social que influyen en la salud y la calidad de vida de las personas y en las que este consistorio va a trabajar: participación social, comunicación e información al ciudadano/a, vivienda, servicios sociales y de salud, transporte, espacios al aire libre y edificios, trabajo y participación ciudadana y respeto e inclusión social.

En una comunidad amigable con el envejecimiento, las políticas, los servicios y las estructuras de la ciudad se reorganizan para apoyar y permitir a los mayores vivir con dignidad, disfrutar de una buena salud y continuar participando en la sociedad de manera plena y activa. Este es el real envejecimiento activo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook