26 de julio de 2016
26.07.2016

Ribó entiende la «resistencia al cambio» en la EMT

Hoy entra en funcionamiento la reordenación del bus urbano que afectará a 13 líneas y crea una nueva, la 99

26.07.2016 | 04:15

El alcalde de Valencia, Joan Ribó, aseguró ayer en relación a la polémica causada por el cambio de líneas en la EMT que arranca hoy, que «pueden perjudicar a alguien» pero beneficiará a una mayoría, al mejorar la frecuencia, y supondrá «una imprescindible modernización». El alcalde respaldó ayer, en la rueda de prensa celebrada en el Palau tras la aprobación de la propuesta para crear una autoridad metropolitana del transporte, a su concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, que ha sido criticado por vecinos y usuarios en la EMT por la falta de consenso en la reordenación de las líneas. «Todo cambio provoca siempre resistencia», aunque añadió «yo estoy contento con los cambios» y se mostró convencido de que la reordenación redundará en una «mejora global».

El alcalde insistió en que «hay que modernizar la EMT, mejorando las frecuencias de paso y evitando las líneas muy largas», destacó el alcalde. La EMT «tiene que ser como el metro», aunque sin los costes «inasumibles» de líneas con la T2. Una infraestructura inacaba que la conselleria de Obras Públicas no tiene intención de retomar.

La reordenación de la EMT que hoy entrará en vigor afecta, tal como informó este diario, a doce líneas y supondrá además la creación de una nueva, la L99, que recorrerá de este a oeste la ciudad por el Bulevar Sud, desde el Palacio de Congresos hasta la estación del Cabanyal, incluyendo la Fe.

La remodelación, a la que se han opuesto los vecinos de las juntas de distrito de Abastos , Exposició y Trànsits por su afección a la línea 11, contempla actuaciones «menores» que afectan a las líneas 6, 11 y 28, y otras estructurales en las líneas 4, 8, 9, 29, 31, 40, 71, 73, 81 y 95. La línea 8 tendrá un cambio estructural en el que se eliminará todo su recorrido al norte del antiguo cauce del Turia. La línea 9 terminará en la Alameda, la 29 dejará de pasar por Nou Moles, la 81 desdoblará su recorrido (actualmente entre Blasco Ibáñez y el Hospital General). La línea 40 suprimirá su parada en la calle Xàtiva y la línea 71 dejará de pasar por la avenida de Suecia.

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