06 de agosto de 2016
06.08.2016

Ribó insiste en revisar el Govern de la Nau mientras el PSPV insta a no abrir una crisis

Calabuig en su despedida: «Pido el cumplimiento estricto de los pactos y no abrir una parte de los acuerdos, porque eso implica abrirlo todo» - Ribó, que asume las carteras del edil saliente, plantea «pequeñas reordenaciones» en las delegaciones

06.08.2016 | 04:15
Ribó y Calabuig se abrazan en el Pleno.

El Pleno extraordinario de ayer fue uno de los más breves de la historia (a penas duró 5 minutos), pero la polvareda que levantó podría prolongarse hasta el final del verano. El socialista Joan Calabuig se despidió con honores (casi todos los partidos reconocieron su trabajo y talante) del cargo de concejal, pero prestó el último servicio al PSPV local nada más salir del hemiciclo, con una enconada defensa de su cuota de poder. El alcalde Joan Ribó aguardaba su turno de palabra en los pasillos de la Casa Consistorial y lanzó un discurso conciliador, pero sin perder la ocasión para defender la hegemonía de Compromís al frente del tripartito. Su condición de Presidente de la corporación le sirvió para, de momento, asumir las competencias que deja vacantes su colega socialista. Y pese a que Calabuig pidió «de inmediato» el traspaso de poderes para su compañera Sandra Gómez, Ribó fue claro: hasta septiembre no decidirá.

Calabuig expresó su temor de que el actual gobierno municipal sea «efímero», por lo que le dejó la pregunta en bandeja a los periodistas: ¿Teme que las desavenencias entre PSPV y Compromís por el reparto de sus delegaciones desemboquen en una crisis? Y el socialista, nuevo delegado del Consell en la Unión Europea, no esquivó la cuestión. «Espero que nadie sea tan insensato de abrir una crisis. Este Gobierno necesita de mucha comprensión y un talante constructivo, cuidando las relaciones entre sus miembros. Lo principal y fundamental es la existencia de la confianza y si eso se rompe, se complica. Pido a todos el cumplimiento estricto de los pactos y no abrir una parte de los acuerdos, porque eso implica abrirlo todo y sería un error porque las cosas funcionan bien». El ya exedil del ayuntamiento reclamó «de inmediato» que Sandra Gómez (ausente ayer en el Pleno extraordinario) sea la persona que asuma sus delegaciones (Empleo, Emprendimiento o Turismo).

El alcalde Joan Ribó rebajó el tono y aseguró no temía por una posible crisis en el seno del Govern de la Nau, pero reclamó a su socio «diálogo» antes de tomar unilateralmente una decisión. «A principio de septiembre tenemos preparada una nueva reunión como la que hicimos en Jubiocio en la que se podría hablar de pequeñas reordenaciones en algunas funciones», aseguró el alcalde, aunque descartó cambios de calado. El regidor de Compromís asegura que hay que ver «si algunos concejales están cargando con un sobretrabajo o no», justificando este diálogo necesario.

Ribó sí confirmó que Sandra Gómez ocupará la alcaldía accidental en sustitución de Calabuig del 22 al 27 de agosto y también se convertirá en primera teniente de alcalde, pero pidió a los socialista que lo comuniquen de manera formal cuanto antes. Para el traspaso de delegaciones, señaló el alcalde, habrá que esperar «a que al menos esté Sandra aquí» (comenzaba ayer sus vacaciones) para hablar de esta cuestión, y también que recoja su acta la nueva edil socialista Anaïs Menguzzato, «pero no creo que podamos celebrar el Pleno antes de finales de agosto o principios de septiembre», advirtió.

La otra pata del tripartito local compareció ante los medios como un casco azul de la ONU. Así, Jordi Peris, portavoz de València en Comú, explicó que lo que está «encima de la mesa» es que Sandra Gómez ocupe las funciones de Calabuig «y si hay otras cuestiones habrá que ponerlas también encima de la mesa y discutirlas».

El Pleno Extraordinario tuvo mucho más quorum del esperado, y tan solo se echó en falta a Pere Fuset (Compromís), Cristóbal Grau, Beatriz Simón, María Jesús Puchalt (convaleciente de una operación) y Alberto Mendoza (PP); María Dolores Jiménez y Narciso Estellés (Ciudadanos); y Sandra Gómez y Maite Girau del PSPV.

El PP defiende la cuota de poder del PSPV en el tripartito pero critica a Gómez
Desde el Grupo Municipal Popular, su concejal Félix Crespo felicitó a Joan Calabuig por su nueva responsabilidad, y lo calificó como una persona «honesta», al que pidió «un último favor». «Que deje constatado que el Partido Socialista tiene el peso específico en el Gobierno que ha de tener en un equilibrio de fuerzas, y que el reparto de competencias siga dando la cuota proporcional que debe tener». Crespo le deseó suerte también a Anaïs Menguzzato (que heredará las funciones de Sandra Gómez) porque encima de la mesa su compañera «le va a dejar serios problemas si finalmente asume estas competencias» en la Policía Local y Bomberos, como el botellón, «que cada vez está más desparramado en la ciudad» y el «parcheo» en los servicios de seguridad ciudadana «que ha ido perdiendo efectivos en zonas como el cauce del río».

Ciudadanos muestra su temor a que se desaproveche el «boom» turístico
El portavoz de Ciudadanos, Fernando Giner, mostró su preocupación «porque no sabemos qué va a pasar en áreas estratégicas del ayuntamiento como son empleo y turismo». «El PSPV dio unos nombres y Ribó los ha puesto en cuestión. Ni en estos momentos tan importantes en el tripartito se hablan entre ellos», criticó. Giner reclamó diligencia en la cuestión del turismo «para aprovechar el boom turístico» que vive la Comunitat. El representante de Ciudadanos consideró que Valencia y la Comunitat Valenciana se encuentran en una situación respecto al turismo que es como «si el equipo contrario tuviese dos lesionados y dos expulsados „en referencia a la inestabilidad en otros países mediterráneos„, por lo que la Comunitat tiene unas oportunidades tremendas». Pero lamentó que el Consell «no sabe como aprovechar esta situación».

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