08 de agosto de 2016
08.08.2016

La Avenida del Oeste

08.08.2016 | 04:15

En la década de los cuarenta del pasado siglo, la que luego ha sido conocida como Avenida del Oeste –más tarde rotulada con el nombre del Barón de Cárcer– se inició en una zona de la ciudad repleta entonces de callejuelas que había que ir eliminando para abrir la nueva y espaciosa avenida. El que más tarde sería Inspector Jefe de la Policía Municipal, Manuel Jordán Montañés, que era secretario particular del alcalde José Manglano, nos contaba años más tarde que el motivo de abrir esa espaciosa vía era crear un camino para que quienes cruzaran Valencia para ir en una u otra dirección, pudieran así contemplar el centro espléndido de la ciudad.
Este cronista, un niño entonces, recuerda que su padre le llevaba de la mano los fines de semana para «ver derribos»; porque de un día para otro iban cayendo casas y desapareciendo viejas calles, algunas de la cuales albergaban lo que se conocía como «barrio chino» –en los alrededores aún pueden advertirse residuos de aquello–, y que fueron desapareciendo.
Conviene recordar algunas casas o espacios que tienen que ver con personajes tradicionales de la historia de Valencia. En la esquina de la Avenida del Oeste con la hoy calle del Editor Manuel Aguilar, en el enorme edificio actual una placa recuerda que en aquel espacio estuvo antaño la casa donde nació Vicente Blasco Ibáñez; y en una de las antiguas calles próximas, la del Torno del Hospital, en cuyo tramo se ha abierto una amplia plaza ajardinada, aún aparece en una casa antigua el recuerdo de que allí nació el también inolvidable Ismael Merlo, miembro de una saga de cuatro generaciones de actores y actrices al que se ha dedicado una calle en lugar alejado del centro y a cuya familia escénica –el primero fue su padre Abelardo Merlo– bien se podría rotular la aludida nueva plaza.
La nueva Avenida del Oeste empezó enseguida a llenarse de nuevos y esbeltos edificios; lo que era el «Pasaje Monistrol» –conocido popularmente como «Pasaje de San Juan» por la proximidad de la iglesia de los Santo Juanes– desapareció por completo, y hoy ocupa su terreno un enorme inmueble habitado. Con los «derribos» iban surgiendo y abriéndose nuevas construcciones, que hoy son emblema de aquella zona. Donde había estado la sala de fiestas «Balkis», muy popular en las anteriores décadas, surgió al final de aquella década un edificio que, como decimos los cursis, resultó «emblemático»; pero era tal el recuerdo de los vecinos y visitantes anteriores, que al cabo de más de setenta años se conserva sobre la puerta de la calle del mismo nombre: «Edificio Balkis». Recién construido, a finales de los años 40, concretamente en 1.949, se inauguró en su entresuelo los estudios y oficinas de Radio Nacional de España, que hasta entonces no tenía emisora en la ciudad. En su apertura fue el primer director Andrés Moret Agustí, ocupó la jefatura de programas el abogado Dimas Bonmatí Beneyto, y fue el primer redactor jefe José María Cruz Román, quien más tarde sería fundador y director hasta su jubilación de la Cadena Cope-Valencia.
Otros numerosos edificios se fueron levantando en la nueva Avenida del Oeste. Cerca de la calle del Hospital se estableció la Central Nacional Sindicalista„sindicato único en la época„, inmueble que ha sido destinado a oficinas de la Generalitat Valenciana.
Pero la Avenida del Oeste no se terminó. Cuando ya había llegado a su punto culminante –la controvertida plaza Ciudad de Brujas que hoy alberga una probable estación de metro y aparcamiento– no se continuó, porque la prolongación hubiese supuesto enfrentarse al edificio de la parroquia de los Santos Juanes y a derribar buena parte del tradicional y secular Barrio del Carmen. Por lo tanto, ahí se quedó.

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