23 de agosto de 2016
23.08.2016

La Generalitat ultima un proyecto para reurbanizar y relanzar Sociópolis

El edificio que dejó a medias el Instituto de la Vivienda será vendido «si no se pierde dinero»

23.08.2016 | 01:51
Una de las últimas promociones de Sociópolis.

La Generalitat Valenciana y el Ayuntamiento de Valencia trabajan en la elaboración de un nuevo proyecto de urbanización para Sociópolis, la gran apuesta urbano de la pedanía de la Torre que permanece paralizada diez años después de su inicio y cuando apenas se han construido media docena de las 18 promociones previstas. Se busca, además, una salida al edificio oficial que dejó a medias el desaparecido Instituto de la Vivienda. Después de que el anterior gobierno fracasara en su intento de subasta, ahora se piensa en venderlo y si no se logra el precio deseado, intentará acabarlo por sus propios medios. El mercado mandará.

En la actualidad, Sociópolis puede considerarse un proyecto frustrado, con una gran parte de sus 380.000 metros cuadrados sin urbanizar y apenas seis promociones construidas. Estos días se entregan las llaves de la última.

Pero no hay otros proyectos a la vista y por eso la Generalitat anunció ayer su intención de darle un empujón. Según fuentes oficiales, la conselleria, en coordinación con el ayuntamiento, trabaja en la elaboración de un nuevo proyecto de urbanización para toda la zona y dispone de 2,4 millones de euros para llevarla a cabo. Se considera un asunto «prioritario» y la licitación podría realizarse antes de acabar el año.
Esa urbanización permitirá que el ayuntamiento recepcione la obra y, entre todos, animar nuevas construcciones, dijeron las fuentes.
Hay que tener en cuenta que en la actualidad gran parte del suelo está sin urbanizar, con las parcelas valladas y los jardines sin construir, lo que ha desatado las críticas de los residentes.

Por su parte, la Generalitat busca una salida al edificio que dejó a medias el Instituto de la Vivienda. Según las fuentes, el anterior gobierno hizo una subasta del mismo, «ya con las elecciones perdidas», y no consiguió un comprador. Los precios de salida fueron de 6,9 millones en el primer intento y de 4,2 en el cuarto.

Ahora pues, se mantiene la opción de venderlo si el precio es razonable y la Generalitat no pierde dinero. Y si no hay comprador, se barajará la opción de terminarlo y venderlo después. Todo dependerá del mercado y de las necesidades de vivienda pública.

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