12 de septiembre de 2016
12.09.2016

Blasco, su busto y el consistorio

12.09.2016 | 00:02

El próximo año Don Vicente Blasco Ibañez va a estar de moda. No, mejor dicho, ya está siendo recordado y veo muy curioso que se omitan sus raíces y se olvide su lucha como gran amante de Valencia por una república federal, nada de «cada uno por su parte» como está pasando. Por eso me parece que se tiene que respetar siempre su educación en Español. Vicente Blasco Ibañez, el cual cumpliría 150 años de su nacimiento.
Casi siempre se olvidan de que su padre, D. Gaspar Blasco, y su madre, Dña. Ramona Ibañez, eran oriundos de Aragón, de ahí su habla en Español y su cariño por los Serranos valencianos, región que tuvo el honor de recibir su visita exponiendo sus ideales en pro del labrador, al igual que a los de la capital. Todavía a fecha de hoy en Bugarra, de donde tengo raíces, se le recuerda€ ¡y cómo!

Tengo casa allí y en mis estancias no dejo de visitar el Casino donde expuso las necesidades de las ciudades y pueblos de España aquel día de 1885, inolvidable todavía, cuando decía de su interés por el labrador, su esfuerzo y ese camino, ruta diaria donde no podían pasar los carros por las estrechas sendas. Por desgracia todavía no llegó. Hoy se busca más propagar una utopía, como es una república, en una ciudad donde vinieron a parar casi todos los «nacionales», pobres y ricos que aumentaron su fortuna. Una ciudad donde evitan y quieren imponer, a lo dictatorial, un valenciano que no deja de variar, a la par que un castellano que no existe. En todo el mundo, nuevo y viejo, se le conoce como Español. No por hablar un valenciano que lastimosamente se va perdiendo se es más «Valencia» (on fique l´accent??) . Y lo dice un nacido en el barrio de Morvedre, cuna de Conchita Piquer, El Choni, etc€ que creció en Buenos Aires y nunca dejó el valenciano, como en casa siempre se habló.

El objeto de Don Vicente Blasco Ibañez no era otro que mirar a los pobres, educarles, ayudarles, enseñarles, mostrando fervorosamente lo que después vino: una dictadura donde la cultura brilló por su ausencia durante 40 años.

En mi artículo del 27 de septiembre de 2014 expuse el estado en que estaba el busto de Blasco Ibañez, en el recorrido de los cruceristas en camino al Mercat Central, que no a la Lonja. Rita no le hizo ni caso y ahora Ribó parece que tampoco. Y está así, sucio, lleno de graffitis€ Pienso que no estaría nada mal que el alcalde, con su valor, debería pensar en la enorme cantidad de gente de paso y ordenar una limpieza al gran escritor que tanto hizo por España y Valencia (dónde pongo la tilde?). Blasco, en su tierra, fue siempre profeta.

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