13 de junio de 2017
13.06.2017
Cruz Cubierta

Se reanudan los derribos de la fábrica de cervezas Turia

El Ayuntamiento quiere evitar posibles accidentes al colarse jóvenes en el edificio abandonado

13.06.2017 | 17:28
La fábrica se incendió en el año 2015.

El Ayuntamiento de València ha destinado 272.000 euros a la tercera fase del derribo de las instalaciones de la antigua fábrica de cervezas Turia, una actuación que lleva a cabo de manera "subsidiaria" dado que la propiedad del inmueble, un grupo inmobiliario que se encuentra en concurso de acreedores, no se ha hecho cargo de ella. El edificio, abandonado, se encuentra ubicado en la calle San Vicente de València, en el entorno de la Cruz Cubierta.

Con esta demolición, además de ir preparando los terrenos para la actuación urbanística que se prevé llevar a cabo en ellos con el desarrollo de la fase 1B del Parque Central, se pretende evitar que al edificio, en estado ruinoso, accedan jóvenes para "entretenerse" en este espacio, acabar con "los riesgos" que conlleva y que se produzcan accidentes como los ya registrados. La parcela de la antigua fábrica ocupa una superficie de 30.000 metros cuadrados.

Así lo han indicado este martes el concejal de Desarrollo Urbano, Vicent Sarrià, y la concejal de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, durante la visita que han hecho a la antigua fábrica coincidiendo con el inicio de la tercera fase de su demolición. "Hoy visitamos el comienzo de una nueva actuación en este complejo de antiguas cervezas Turia ante la inacción de la propiedad", ha apuntado Sarrià, que ha resaltado que esta tercera intervención ha estado precedida de otras demoliciones.

El edil ha resaltado la importancia de esta tercera fase de derribos teniendo en cuenta que "va a eliminar dos tercios de la edificación pendiente de derribo con un coste de 272.000 euros" y "durante cuatro meses" a lo largo de este año. Asimismo, ha comentado que cuando se acabe la actuación que comienza este martes se planteará la última con "la voluntad" de "acabar este año o el que viene la totalidad" del derribo.

Vicent Sarrià ha manifestado que las actuaciones de demolición realizadas por el consistorio hasta la fecha han supuesto en este mandato una inversión de "cerca de un millón de euros". El concejal ha insistido en que estas son actuaciones "subsidiarias" que hace el consistorio porque la propiedad no las acomete.

"En este caso, la propiedad --un grupo inmobiliario-- está en situación concursal y obvia o no atiende los requerimientos que cada vez que se ha producido un tipo de incidente o regularmente se le han hecho desde el Ayuntamiento para que actúe", ha declarado el responsable municipal, que ha resaltado que de todas las intervenciones que lleva a cabo el consistorio "se deja constancia concursal" para en un futuro poder reclamar lo invertido "a la propiedad".

A este respecto, el titular de Desarrollo Urbano, que ha recordado que los suelos que ocupa la antigua fábrica de cervezas Turia en la calle San Vicente de València "forman parte del ámbito de actuación de Parque Central", ha afirmado que "cuando se haga la reparcelación de la fase 1B de Parque Central, con estos solares y los de Macosa, constara como carga el coste que tiene para el Ayuntamiento este tipo de actuaciones" de derribo.

"Riesgo para la seguridad"

El concejal ha aseverado que de manera subsidiaria es "imprescindible" acometer la demolición a pesar de "su elevado coste" por "el riesgo para la seguridad de las personas que se ha puesto de manifiesto" en este caso. "Es difícil evitar, aunque sea una propiedad privada que está cerrada, que jóvenes le encuentren un especial atractivo para 'jugar' a pesar del enorme riesgo que tiene" un inmueble como este, ha planteado Sarrià, que ha considerado que "más vale prevenir que curar".

"Es un problema también de seguridad. Somos conscientes de que es un lugar que genera inquietud en el barrio y preocupación entre el vecindario. Queremos que se sepa que el Ayuntamiento está actuando dentro de sus competencias en todo aquello que puede y también en seguridad", ha señalado Vicent Sarrià.

Asimismo, el edil ha resaltado que "demoler un tipo de instalación como esta no es sencillo" porque además de sus dimensiones "se tiene que retirar fibrocemento, uralitas y productos que requieren un tratamiento adecuado".

Patrullas vigilando

La concejala de Protección Ciudadana ha coincidido con Sarrià en resaltar el "problema" de seguridad que genera el estado en el que se encuentra la antigua fábrica y que jóvenes entren en ella y ha subrayado que "la Policía Local y los Bomberos" han realizado "desde el año 2011 muchas actuaciones".

Anaïs Menguzzato, que ha agradecido que se lleve a cabo la demolición, ha destacado que durante "los últimos fines de semana" se han dado "algunos problemas con jóvenes que encuentran entretenido arriesgar en estos edificios".

La edil ha dicho que por ello y para evitar el acceso de jóvenes a la zona se ha mantenido una patrulla de la Policía Local en este entorno, "especialmente, en los horarios fuera de horario escolar, fines de semana, que es cuando vienen los chavales". Igualmente, ha avanzado que durante los cuatro meses que dure esta fase de demolición "habrá una patrulla para garantizar que no entran jóvenes" en esta antigua fábrica.

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