18 de agosto de 2017
18.08.2017

El centro camerunés que acusa a la policía tiene 344 denuncias

Menguzzato asegura que los agentes actuaron correctamente y que fue la mujer la que agredió

18.08.2017 | 04:15
El centro camerunés que acusa a la policía tiene 344 denuncias

El centro camerunés en el que se produjo la supuesta agresión de la Policía Local de València a una mujer de esa nacionalidad ha sido objeto de 344 denuncias en el último año y medio y «en ninguna de esas visitas ha habido agresiones ni actitudes racistas». «Qué casualidad que esto se denuncie cuando los agentes van a precintar el local», reflexionó ayer la concejala de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, quien defiende la intervención de los policías y asegura que quien dio un puñetazo y trato de escapar del coche patrulla fue precisamente la denunciante, lo que «obligó a reducirla como a cualquier otro».

Menguzzato interrumpió ayer las vacaciones para entrevistarse con los agentes que intervinieron en la operación y confirmar la apertura de un expediente informativo interno para aclarar todos los detalles. Por su parte, no obstante, la situación es clara. «La intervención fue la correcta. Quien agredió a un agente fue la mujer y además escapó del coche patrulla, por lo que tuvieron lógicamente que reducirla», explicó la concejala. En este sentido, la concejala de Ciudadanos, Dolores Jiménez, aseguró que ni el parte médico de la policía ni el de La Fe acreditan que hubiera ni lesiones ni tan siquiera hematomas.

Al parecer, se trata de un centro extremadamente conflictivo que ya «tuvo problemas en otro local anterior que tuvieron que abandonar», explica Menguzzato. Entre el año 2016 y lo que va de 2017 ha recibido 344 denuncias «de distintos vecinos», entre ellas, 136 por ruidos y 13 por infracciones a la ley de drogodependencias. Hay incluso un intento de suicidio y ocho casos de «caídas casuales».

La concejala asegura que en todas estas intervenciones no ha habido ningún problema con los policías. «Hay sido curiosamente ahora, cuando han ido a precintar el local, cuando se les acusa de racismo, que casualidad», reiteró la Menguzzato, quien asegura no solamente que no hubo trato inadecuado, sino que «ha habido un trato humanitario con esta familia (compuesta por la pareja camerunesa y un niño de corta edad) al no precintar el local para dejarles seguir viviendo allí».

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook