03 de mayo de 2018
03.05.2018
Inserción Socio Laboral

El Cabanyal denuncia que las patrullas antidroga de la Policía Nacional se han reducido de cinco a una

Los agentes sociales del Pacto por la Convivencia advierten de que se está desmantelando la comisaría que da servicio al barrio

03.05.2018 | 21:03
Convocatoria del Pacto por la Convivencia

El Pacto por la Convivencia en El Cabanyal-Canyamelar-Cap de França (PCC?3;), integrado, a nivel municipal, por la concejala de Inserción Sociolaboral, Isabel Lozano, el Intendente de la zona de la Policía Local de València, la directora del CMSS de Malva-rosa y la secretaria de la Junta Municipal de Distrito, y también, por parte del asociacionismo, miembros de Salvem, AA.VV. del Cabanyal, Brúfol, Va Cabanyal, Bloc de Portuaris y Secretariado Gitano, realizó ayer su tercera reunión de trabajo en la que se obtuvo, como una de las conclusiones más importantes, la exigencia a la Delegación del Gobierno de un mayor control en el barrio, a través de la Policía Nacional, de la venta de drogas.

Uno de los temas más tratados a lo largo de la reunión fue la necesidad que Delegación del Gobierno destine más recursos a los barrios de El Cabanyal-Canyameral-Cap de França para controlar la venta de drogas. La concejala Isabel Lozano explicó que «tenemos denuncias de vecinos que aseguran que la policía ha reducido de cinco a uno los equipos de lucha contra el tráfico de drogas y que la Delegación del Gobierno está desmantelando la comisaría del barrio, en la que no hay personal suficiente y que, además, está en un estado lamentable en el cual es muy difícil poder trabajar en unas condiciones aceptables».

Este tema fue valorado de manera unánime por todos los asistentes al PCC?3; como uno de los problemas más importantes y que afecta de manera directa al barrio. Por eso, Lozano ha invitado al Delegado del Gobierno a «asumir sus responsabilidades y competencias en el barrio de El Cabanyal».

La concejala de Inserción Sociolaboral ha explicado que «hace meses pusimos en marcha este grupo de trabajo que ha ido cogiendo dimensiones cada vez más importantes, tanto por los objetivos establecidos para lograr en los tres barrios como por el número de participantes que intervienen y están implicados en la estrategia que estamos diseñando entre todas y todos. Se trata de conseguir un compromiso y unas propuestas de mejora de la convivencia a través de la confección de un decálogo y unas propuestas de futuro para asentarlas».

Lozano ha dicho que «la resolución de los conflictos requiere la participación de todas y todos. Lo que trabajamos en estas reuniones es que cada persona o colectivo plantee qué puede hacer para ayudar a resolver los problemas de convivencia en el barrio». Un caso concreto de un conflicto que se trabajó ayer fue el de los tendederos de ropa en la calle.

Se trata de una problemática que genera molestias a algunos vecinos y vecinas porque dificulta la movilidad por las aceras mientras que otros aseguran que no tienen más remedio porque hay casas donde viven varias familias y no tienen espacio por secar la ropa. El grupo debatió el problema de manera respetuosa y llegó a varias soluciones: desde una propuesta de establecer algún mecanismo para que las personas con pocos recursos laven y sequen la ropa en los negocios de lavandería que hay en el barrio hasta el compromiso de poner los tendederos sólo en aceras anchas y en horas de sol.

Otras propuestas que surgieron fueron las de instalar más aparcabicis para evitar que se estacionen en puntos donde, de nuevo, dificultan la movilidad; la instalación de más papeleras en el entorno del bloque de portuarios para mejorar el buen mantenimiento del entorno o realizar una serie de reuniones, bajo la tutela municipal, con los habitantes del bloque de portuarios para trasladar y consensuar recomendaciones importantes para la buena convivencia.

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