H. García, Valencia
Las alegaciones que la congregación de monjas clarisas del monasterio, la comunidad de vecinos del número 2 de la calle Sacramento, y la dirección del colegio Pío XII presentaron contra estas construcciones han sido rechazadas en un informe de 23 de febrero pasado firmado por el director general de Patrimonio, Manuel Muñoz.
Las viviendas donde se han instalado los despachos de arquitectura han sido rehabilitadas por la Conselleria de Cultura y forman parte de un conjunto de edificios anexos al monasterio que fueron derribados en parte. Las viviendas, recayentes a la calle Trinidad, están catalogadas con nivel 1 de protección. En uno de los bajos de los edificios de nueva planta que sustituyeron a los inmuebles derribados es donde prevé abrir el restaurante japonés, cuya propiedad está vinculada al igual que los despachos de arquitectura a la familia Lladró. Victoria González manifestó al respecto que «el PP gobierna movido por las influencias de las grandes familias».
Muñoz insta a legalizar el restaurante
El director de Patrimonio reinterpreta en su informe de 23 de febrero las condiciones de uso del plan de reforma interior (PRI) del entorno del convento entendiendo que el «uso dominante» residencial y dotacional que dieron a la manzana no excluye el uso terciario y por tanto un restaurante. Manuel Muñoz avanza en su escrito que informarían favorablemente ante un cambio de planeamiento urbanístico que permita el restaurante.
La concejal de EU, Victoria González reclamó ayer al equipo de gobierno de Rita Barberá que no modifique el planeamiento ni dé licencia de obras y apertura al restaurante.
En relación a los dos despachos de arquitectura que se han instalado en las viviendas de la calle Trinidad y al solarium que sus propietarios se han hecho en lo que inicialmente era una cubierta de teja árabe, los técnicos municipales comunicaron en septiembre del año pasado, a la Conselleria de Cultura que tanto los usos de las viviendas como las obras del solarium contravienen los planos y proyectos autorizados por Cultura y el plan del entorno del convento. Los técnicos de Licencias Urbanísticas solicitaron en dicho informe a Cultura que aclarase si autorizaba estas obras. La conselleria, según EU, todavía no ha respondido. En el solarium se ha instalado tarima de madera, duchas y hamacas y cuenta con unas vistas de lujo.
La Concejalía de Urbanismo que dirige Jorge Bellver rectificó ayer en un comunicado el informe de los técnicos de licencias y dijo que el PRI sí permite despachos profesionales dentro de las viviendas. Según el escrito, «en estos momentos no se está tramitando ninguna modificación del planeamiento del convento de la Trinidad».