P. Varea, Valencia
Dos parques de la ciudad se cerrarán al público con vallas y tendrán horario como la Rambleta o el de Viveros para evitar actos de vandalismo y un uso indiscriminado. Los espacios que se planteado al ayuntamiento son uno de Nazaret, el llamado Mar Azul, y otro de la zona sur de la ciudad que ayer no supo concretar el responsable de Jardines de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Valencia, José Antonio Barba.
El vallado de las zonas verdes es una demanda que los propios dirigentes de la organización han recogido de los vecinos y colectivos vecinales de las zonas donde se encuentra y así se lo han planteado hacerlo al consistorio. La erradicación de actos vandálicos y concentración de jóvenes para hacer el botellón así como devolver el uso más ciudadano son los fines del cierre de los parques.
La presidenta de la entidad, Mª José Broseta, matizaba ayer que «existen otras zonas de la ciudad con verdaderos problemas de uso ciudadano por diversas circunstancias, como falta de iluminación, poda de árboles o pistas en deficientes condiciones, pero no son espacios idóneos poner vallas o cotos a los ciudadanos porque son plazas». En ese caso se encuentra la plaza de Manuel Granero del barrio de Patraix.
La dirigente vecinal explicaba que «antes de tomar una decisión queremos saber la opinión de quienes viven cerca porque si nosotros escucháramos sólo a una parte dejaríamos de lado a la otra».
Barba, que a la vez es directivo de Nazaret-Unido, comentó que «ya hemos hablado con los residentes de las calles próximas al jardín de Mar Azul y están de acuerdo. Lo que en este caso se derribará es el muro de piedra y se pondrán vallas para que desde fuera se puede ver el parque. No se puede seguir contemplando o viendo escenas como la de vehículos recorriendo la zona verde o haciendo de las suyas en un espacio que es y debe ser de todos».