Paco Varea, Valencia
La barrera se encuentra bajo el muro de hormigón que los responsables del puerto construyeron hace unos para desviar la desembocadura del viejo cauce. Fuentes de toda solvencia del consistorio apuntaron que se ha reclamado en distintas ocasiones a los dirigentes portuarios la eliminación del mentado obstáculo pero hasta ahora han hecho caso omiso.
Uno de los motivos que alegaban para mantenerlo era la presencia de lodos contaminantes en ese tramo del viejo cauce y si la quitaban los lodos irían a parar a las aguas interiores del puerto e incluso podrían afectar a la dársena interior. Sin embargo, los trabajos de contaminación han terminado hace un tiempo, o al menos no hay actividad alguna, y la desaparición de la barrera es necesaria porque en caso de lluvias fuertes como sucedió en septiembre y octubre las descargas de agua van a parar a esa zona.
Fuentes municipales apuntaron que «la altura del agua en ese tramo es de casi tres metros de altura pero en estos momentos por culpa de esa contención es sólo de medio metro». La concejala del Ciclo Integral del Agua no quiso pronunciarse al respecto pero sí respaldó a sus técnicos quienes afirmaron que «no se desagua como debería desaguarse».
Por su parte, el consistorio ha denegado al PAI de Moreras la rotura de una tubería de saneamiento porque supondría el vertido de aguas negras al viejo cauce. La concejala no supo precisar ayer si se obligara finalmente a los promotores a pagar los daños causados en viviendas de Natzaret por las lluvias ocurridas hace casi un mes y eso que anunciaron que así se haría.