M. V., Valencia
El propietario del edificio ubicado en el número 5 de la calle Salinas que el miércoles se desplomó parcialmente ya fue multado hace un año por el ayuntamiento debido a su estado ruinoso, según manifestó ayer el concejal de Urbanismo, Jorge Bellver. El consistorio exigió que el inmueble, que goza de una protección de nivel 3 -requiere la conservación de la fachada- fuese saneado, pero el dueño de la finca hizo caso omiso a estos requerimientos y, finalmente, acabó multándolo en 2006, agregó.
No obstante, parece que no sólo el consistorio reclamó al propietario de la finca su reparación, sino que una de las inquilinas que actualmente habitaban el edificio también «lo había pedido en varias ocasiones», tal como explicó un vecino de la calle. «La mujer vivía ahí con sus dos hijos pequeños y su marido -detalló-. Fue un montón de veces al ayuntamiento para comunicar que nadie reparaba nada en el edificio y que, antes o después, se iba a venir abajo. Ahora, tanto ella como su familia se han quedado literalmente en la calle».
El desplome, ocurrido pocos minutos antes de las seis de la tarde del miércoles y que no causó heridos, se produjo como consecuencia de «un desprendimiento de la última crujía en su parte derecha», especificó Bellver. «Al parecer -apostillaron fuentes municipales-, las lluvias hicieron que la madera de las vigas se pudriese y cediese».
Todo ello provocó el derrumbe parcial de las terrazas de las dos plantas altas, lo que también afectó a la escalera de acceso a estos pisos. Pese a que en esos momentos había una mujer dentro del inmueble, ésta consiguió salir del edificio antes del siniestro gracias a que escuchó un fuerte crujido y un desprendimiento inicial de parte de un muro. La finca fue apuntalada y saneada durante todo el día de ayer. Para realizar estas labores fue necesario cortar parte de la calle Caballeros.