EUROPA PRESS
La apertura del centro culmina un trabajo de rehabilitación que se ha prolongado durante cinco años y que ha supuesto una inversión de 6,7 millones de euros.
Al acto de inauguración del Instituto, ubicado en el número 4 de la Plaza Cisneros de Valencia, asistieron el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, el conseller de Educación, Alejandro Font de Mora, el delegado del Gobierno en la Comunitat, Valenciana Antoni Bernabé, la alcaldesa de Valencia, Rita Barberá, el presidente del CSIC, Carlos Martínez, y el rector de la Universitat de València, Francisco Tomás, entre otras autoridades y personalidades de la comunidad académica.
El edificio, que fue adquirido en el año 2001 por la Universitat de València, cuenta tras el proceso de restauración con dos espacios para los investigadores y el equipo del profesor López Piñero, pionero en el estudio de la historia y documentación médica en España, así como salas para la albergar la Biblioteca Histórico-Médica, que contiene alrededor de 40.000 ejemplares --entre 10.000 monografías, cientos de obras de referencia, 3.000 separatas y 300 colecciones de revistas científicas--, los más destacados de los siglos XVI y XVII. Este centro bibliográfico llevará el nombre de Vicente Peset Llorca, fallecido en 1981 y cuya familia donó a su muerte sus fondos científicos.
También dispone de zonas para exposiciones temporales que versarán sobre aspectos de la historia de la ciencia y un museo donde a partir del próximo mes está previsto comenzar a exhibir una selección de la colección permanente, integrada por unas 3.000 piezas. Además de instrumentos, aparatos y otras fuentes materiales de la Facultad de Medicina, estos fondos se han ido incrementando a lo largo de los años con las donaciones de consultas particulares y los hospitales Clínico o el antiguo Sanjurjo.
Asimismo, los visitantes de este nuevo museo podrán recorrer la evolución de la práctica médica contemplando sistemas médicos clásicos, como el chino, el griego o el indio, aunque se prestará una atención especial a las medicinas de laboratorio y clínica en la Valencia de los siglos XIX y XX.
Para la habilitación de toda estas infraestructura se ha desarrollado una intervención arquitectónica dirigida por Francisco Rozas basada en el concepto teórico de respetar las partes más importantes del inmueble, como la primera crujía, la fachada y, sobre todo, sus cubiertas, al tiempo que se ha apostado en el interior por una construcción renovada y moderna.
Igualmente, antes de acometer las obras --que han sido cofinanciadas por los Fondos Feder-Poicv que gestiona el Gobierno valenciano-- se llevó a cabo un exhaustivo estudio arqueológico que ha permitido descubrir vestigios del siglo I en adelante, que también se muestran al público.
Tras recorrer las nuevas instalaciones del Instituto de Historia de la Ciencia, el presidente de la Generalitat, Francisco Camps, subrayó que "este es un día muy especial porque recuperamos ciudad y llevamos la investigación, la inteligencia a un lugar de belleza histórica".
GENERACIÓN DE LA RECUPERACIÓN PATRIMONIAL.
En este sentido, el jefe del Consell subrayó que "los últimos años se han caracterizado en la Comunitat Valenciana por la recuperación de nuestro patrimonio" y se congratuló por tener "administraciones, instituciones y universidades con posibilidades económicas y técnicas para poder hacerlo". "Somos la generación de la recuperación y puesta en valor del patrimonio valenciano", aseveró.
Por su parte, Rita Barberá expresó su sentimiento "sincero de admiración, gratitud y agradecimiento al ver la magnífica recuperación que la Universitat de València ha hecho del Palacio de Cerveró". Agregó que esta intervención "contribuye de una manera muy importante a devolver la vida a importantísimos edificios valencianos sitos en lugares recónditos" y declaró que el Instituto es un lugar de esperanza en el que se va a intensificar la investigación que va a irradiar desde Valencia a todo el mundo".
El rector Francisco Tomás manifestó su "orgullo por pertenecer a una institución como la Universitat de València que es capaz de afrontar proyectos tan ambiciosos" y recalcó el carácter "abierto" que tendrá este edificio. "Sus puertas estarán siempre abiertas a toda la sociedad valenciana par que deje fuera sus todos los enfrentamientos y pueda debatir pero no pelearse, porque esta es una institución universitaria y por tanto de convivencia y crecimiento cultural", subrayó.
Tomás acabó su intervención reclamando un aplauso de homenaje al profesor José María López Piñero, principal impulsor en España desde los años 60 de los estudios sobre historia de la ciencia y que fundó en 1985 el Instituto que lleva su nombre. Por su parte, el erudito, que recibió emocionado este tributo, declaró a los medios de comunicación que se sentía "emocionado" porque la inauguración del Instituto culmina "más de medio siglo de trabajo". Recordó la colaboración de su equipo de investigadores porque "individualizarlo sería una vanidad estúpida por mi parte", comentó humilde.
López Piñero, que se calificó con humor como "la momia" del grupo de investigación, se refirió también a la "enorme generosidad y tradición científica valenciana", algo que para una persona como él, "valenciano sólo de adopción", dijo, da "envidia".
COSTE DEL PROYECTO.
Por su parte, el vicerrector de Infraestructuras de la UVEG, Aurelio Beltrán, destacó el coste de más de 6 millones de euros de las obras, un importe superior al previsto inicialmente y mayor que la media de las inversiones de la Universitat.
De hecho, en este inmueble la institución educativa ha invertido unos 2.000 euros por metro cuadrado frente a los 1.300 de media que suele destinar, lo que Beltrán justificó en que "esto no es un aulario sino un edificio muy singular". En este punto, recordó que "la Universitat recogió un edificio completamente degradado, víctima del expolio y la ocupación y le ha devuelto a la ciudad un Bien de Relevancia Local".