EUROPA PRESS
El edil aseguró que los propios técnicos municipales han requerido a la empresa constructora que aporte documentación sobre este punto pero que ésta no lo ha hecho a pesar del plazo dado por el Consistorio.
Soto explicó hoy en rueda de prensa que los técnicos municipales del Ayuntamiento de Valencia enviaron con fecha del pasado 31 de octubre un requerimiento a la empresa responsable de las obras para que se subsanen "determinadas deficiencias" en cuanto a la legalización de visados del Colegio de Arquitectos, cumplimentar los informes sobre evacuación en caso de incendios o el material que se va a utilizar en las cubiertas.
Además, en el informe de los técnicos del Consistorio "se hace referencia de una forma muy clara a que, según la previsión inicial del proyecto, que incluía la habilitación en el sótano de un columbario, se iba a descontaminar y limpiar el terreno de los suelos de las naves, muy contaminados por ser una antigua industria química", afirmó el edil.
No obstante, al decidirse "de forma unilateral por parte del Arzobispado de Valencia" la desaparición del proyecto del columbario "no se sabe en qué situación quedará esta labor de descontaminación por lo que el propio requerimiento municipal pedía a la empresa aclarar este punto bajo la advertencia de que, si no se hacía en el plazo de 10 días, se paralizarían las obras".
Juan Soto recalcó que "los 10 días ya han pasado y no me consta que se haya presentado información la complementaria que debería de acreditar que no hay riegos medioambientales" por lo que subrayó que "si ese extremo no se aclara con carácter previo se debe proceder a ejecutar lo que ya se ha advertido, a la paralización de las obras hasta que se aclare que las tierras van a quedar perfectamente descontaminadas y no habrá riesgos en el entorno ni para los futuros usuarios", reiteró.
Soro enmarcó esta "falta de información" en la serie de "agresiones patrimoniales" que se están produciendo en este proyecto, entre los que citó la "construcción de un campanario empotrado vertical en un edificio con tipología horizontal o el intento de utilizar en las cubiertas elementos impropios, como el 'trencadís'", recordó.