EFE
La empresa municipal AUMSA adjudicó a Secopsa la ejecución de este proyecto de demolición, que fue aprobado por la Comisión de Urbanismo el pasado 22 de octubre y que cuenta con el visto bueno de la Dirección General de Patrimonio.
Los derribos, que tienen un plazo de ejecución de dos meses y medio, han comenzado por la nave oeste, que recae a la calle del Naturalista Arévalo Baca, así como por los dos edificios bajos situados a ambos lados de la antigua sala de motores, que recaen a la calle de Micer Mascó.
El coste de esta operación asciende a 586.000 euros, de los que el Ayuntamiento aportará cerca de dos tercios y el resto correrá a cargo de la empresa privada Guadalmedina, con la que el Ayuntamiento comparte la propiedad del edificio.
La demolición de estos elementos se inicia después de que el primer teniente de alcalde, Alfonso Grau, manifestara el viernes la voluntad del Ayuntamiento de continuar con la operación prevista porque, según dijo, "es un compromiso electoral y tenemos la seguridad de estar actuando dentro del marco legal".
Respecto al proyecto de rehabilitación del conjunto, fuentes municipales han señalado, que actualmente se está hormigonando y excavando en todos los edificios, excepto en el edificio principal, con el objetivo de realizar el refuerzo de la cimentación, lo que permitirá construir los sótanos y futuros aparcamientos.
Asimismo, han indicado que se está desmontando la vidriera de la escalera principal de la antigua fábrica y se está terminado con la demolición de los elementos añadidos a la misma, mientras que las carpinterías estás todas quitadas.