H. G., Valencia
La comunicación de la Comisión Europea coincide en el tiempo con el proyecto de la ampliación norte del puerto de Valencia, que prevé duplicar su superifcie actual (ganando al mar 153 hectáreas) lo que puede poner en riesgo las playas urbanas y las del parque natural del Saler.
En lo que a ampliaciones o desarrollo de nuevas instalaciones portuarias se refiere, la CE considera necesario «reurbanizar o alejar del centro urbano la industria portuaria y el tráfico interior correspondiente por motivos medioambientales y de seguridad». Con el espacio que se libere, dice Bruselas, «la ciudad puede prever una utilización más adecuada y adaptada a las necesidades de los ciudadanos, al transporte de pasajeros, a los cruceros, las actividades culturales e incluso la vivienda y otras actividades económicas». Destaca que los puertos deben ir hacia una «ordenación territorial más adecuada a las funciones urbanas, recreativas o turísticas».
Esta premisa está en clara sintonía con el proyecto de ordenación de la fachada marítima y el concurso de ideas de la marina que contempla para este ámbito de más de un millón de metros cuadrados oficinas, tiendas, espacios culturales,hoteles e incluso viviendas en los antiguos muelles. Las viviendas han enfrentado al ayuntamiento (partidario de hacerlas) con el Gobierno, detractor de la urbanización de los muelles.
Partiendo de la premisa de que el transporte marítimo es una alternativa económica y más sostenible al movimiento de mercancías por carretera, la Comisión Europea incide en las cuestiones ambientales y destaca que «la calidad del aire es uno de los temas de preocupación en los grandes puertos». El crecimiento sostenible de éstos impone una reducción «notable» de la contaminación atmosférica procedente de los buques y el transporte interno. La reducción en un 20% de las emisiones en el horizonte de 2020 también es de aplicación a los puertos.
Aumentar la eficiencia
Los nueve puertos más importantes del Mediterráneo concentran el 20% de los desplazamientos marítimos, frente al 30% que concentran sólo los puertos europeos de Rotterdam, Amberes y Hamburgo. Este es uno de los datos que recoge la comunicación de la CE, que dedica un apartado a la necesidad de aumentar la eficiencia en los recintos portuarios. Señala que «las nuevas innovaciones tecnológicas, como las grúas apiladoras automatizadas, las grúas pórtico sobre raíles, los terminales contenedores automatizados y los dispositivos de elevación gemelos o tándem permitirán aumentar la eficiencia de los puertos europeos».