M. V., Valencia
"La exposición de los cuadros de la Hispanic Society brinda al ayuntamiento un momento ideal para recuperar el busto y la columnata", justificó el edil socialista Juan Soto, que en unos días presentará una moción al respecto a la comisión de Cultura.
El monumento original, que permitía que Sorolla mirara al mar, data de 1933 y estaba ubicado frente a la "casa dels bous", cuyos animales arrastraban las barcas y donde tantas veces se inspiró al artista, en lo que hoy es el monumento a los delfines instalado en el paseo marítimo.
El conjunto consistía en un hemiciclo de columnas sobre un pedestal pétreo, enlazadas con un entablamento en el que se leía: "Valencia a Sorolla". Todo ello arropaba, precedido por una escalinata, el pedestal sobre el que reposaba el busto de Sorolla, obra de su amigo Mariano Benlliure.
En 1957, la riada acabó con el monumento como con tantas otras cosas y, actualmente, "no hay pistas sobre el paradero de las columnas" que protegían la escultura del pintor y que Sorolla mandó traer a Valencia para la construcción del Palacio de Bellas Artes. Las piezas marmóreas "estuvieron amontonadas durante años en la playa de la Malva-rosa y, hoy en día, nadie sabe qué fue de ellas", aseguró Soto.
Reconstrucción idéntica con los planos
Pese a este contratiempo, el concejal socialista está convencido de que el monumento podría volver a levantarse "exactamente igual a como se hizo", ya que "aún existe la documentación y los planos originales" del conjunto. Sólo hace falta rehabilitar los elementos destruidos durante la riada y "recolocar el conjunto en su lugar original". Desde 1974, el busto está en la plaza Armada Española, rodeado de elementos arquitectónicos procedentes del derribo del edificio del Banco Hispano-Americano de la calle Barcas. Pero, "al actual monumento le falta ambición, proyección y conexión directa con el mar", explicó Soto.
Así, el porqué de esta reubicación está claro: "El busto -afirmó el edil del PSPV- está arrinconado entre las fincas y el tranvía y su actual emplazamiento le resta valor". Por eso, propuso ayer al Ayuntamiento de Valencia que, además de recuperar el monumento tal como fue creado en 1933, éste sea devuelto a la playa de la Malva-rosa para que la imagen del pintor vuelva "a mirar al mar, a su paisaje artístico y emocional por excelencia, al lugar que le inspiró y que él inmortalizó".