10 de agosto de 2015
10.08.2015
Cyberdiario

Palos "selfies" a prueba de todo

Están tan de moda que ya se encuentran en todas partes, pero hay que tener cuidado ya que la mayoría son de mala calidad y lo barato sale caro - Estos son los mejores

10.08.2015 | 12:08

No cabe duda de que los famosos palos para autorretratos, 'selfies', como se dice ahora, son a día de hoy tan habituales en la playa como lo es la toalla o la sombrilla. Y es que aquellos avezados usuarios que empezaron a usarlos el pasado verano son ya legión, y el palo de marras es tan propio del verano como un chiringuito playero.

Su composición es simple: un palo retráctil, normalmente de metal, con un soporte en el extremo en el que engancharemos el móvil o una cámara de acción tipo GoPro. Hasta aquí todo bien. Pero, ¿qué pasa si el palo en cuestión se rompe mientras andamos por la playa buscando el próximo premio Pullitzer? Efectivamente: el móvil, con suerte, acabará en la arena. Si no hay suerte, en el agua.
Es por ello que conviene estar muy atentos a lo que compramos. Palos para selfies hay muchos, pero en la mayoría de casos no merece la pena comprar un palo barato si ello puede significar que nuestro móvil o nuestra cámara de acción va a terminar vilmente liquidado por una caída. Y sé de lo que hablo.

En las últimas semanas hemos probado 11 palos para selfies, y de ellos nos hemos quedado con cinco que, pese a tener un precio superior al habitual, os aseguramos que no enviarán a vuestro móvil al suelo. En todos los casos son palos robustos, bien diseñados y mejor fabricados. Son la crème de la crème de los palos para selfies, y cada euro invertido en cualquiera de ellos merece la pena.

Casi todos utilizan un sistema de extensión similar y muy seguro en el que hay que girar el palo sobre sí mismo para desbloquearlo, y girarlo a la inversa para bloquearlo. Esto hace que el cierre sea muy seguro. Tan solo el iKlip Grip carece de este sistema, pero su forma de extensión es igualmente segura. En casi todos los casos menos en dos „El Rollei 4 Smile y el iKlip Grip„se pueden acoplar a un trípode convencional haciéndolos muy versátiles, y todos llevan una práctica correa para sujetarlos a la muñeca, evitando caídas.

Tras varias semanas de uso debo decir que estos cinco palos son de lo mejorcito que hay en el mercado y, honestamente, nuestro smartphone o nuestra cámara de acción bien merecen un palo para selfies que aguante bien las habituales locuras de esta calurosa época del año.

Te puede salir muy caro
Lo que se ve aquí es un palo comprado «en los chinos». Su precio: 6 euros. El disgusto tras su primer uso: «no tiene precio». Y es que, ver cómo tu cámara de fotos de pequeño tamaño acaba rodando por los suelos es horrible. Es la palpable prueba de que, como se suele decir, «lo barato sale caro».

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