Nacido en la población de L´Alqueria de la Comtessa, en la comarca valenciana de La Safor, el economista Javier Peiró creció rodeado de huertos de naranjos, a escasos centenares de metros de la orilla del mar Mediterráneo. Apasionado de la coctelería y los aperitivos italianos no ha dejado de ensayar en sus ratos libres, desde hace más de diez años, en infinidad de combinaciones hasta acertar en el equilibrio de un licor en el que la protagonista es la naranja. Está compuesto por una base principal de vino de licor Moscatel con destilados de alcohol vínico en los que se han macerado cortezas secas de naranjas «Valencia Late» y naranjas amargas certificadas, que ceden sus aromas y el color, junto a diversas especies botánicas infusionadas. El proceso de elaboración ha sido largo y costoso, nos comenta Javier, donde lo más difícil ha sido acoplar cada fase del proceso, ya que los componentes para su elaboración son naturales y no contiene azúcares añadidos ni agua adicionada al no emplear concentrados y sólo tiene 15,8º de alcohol, una graduación muy moderada para tratarse de un licor.

En la última fase de creación del producto y su comercialización se ha incorporado Noema Ortí, diseñadora de interiores que compagina esta actividad profesional con la distribución de vinos, licores y aceites gourmet. Ortí tiene emplazado su estudio en el Espai Laboratori Carme donde, además de desarrollar su faceta profesional y de manera ocasional, también organiza actividades lúdico-gastronómicas, como talleres de cocina y catas de vinos, aceites y otros productos. El nombre con el que se ha bautizado este espirituoso es un homenaje a la abuela de Noema, una mujer entrañable y enérgica, por la evocación a los aromas de la infancia, de las reuniones familiares de los domingos seguidas de largas sobremesas, también, rodeados de naranjos.

El licor Carmeleta presenta un elegante color anaranjado, matizado y brillante. En nariz destaca por su aroma intenso, cítrico, floral, amielado, en el que predomina el recuerdo a naranjas. Tiene una entrada en el paladar suave, con el dulzor compensado por la acidez y los amargos del final de boca, que lo hacen elegante. De cuerpo medio, untuoso y fresco. Un licor singular, muy polivalente, que se puede tomar como aperitivo o como copa de postre „armoniza muy bien con chocolates„ y resulta muy versátil en coctelería ya que combina con café, brandy, tequila, vermut, cava, ginebra, ron, pisco, whisky, vodka y con zumos de frutas. Javier y Noema proponen la combinación de tres cuartas partes de Carmeleta con una cuarta parte de cava muy frío; o simplemente con una parte de ginebra y un golpe de angostura.