M. Candela, Alcoi

Las obras de construcción del nuevo colegio de educación especial Tomás Llácer, de Alcoi, se han iniciado de verdad en septiembre, justo cuando se cumplían 17 meses desde que que la empresa pública Ciegsa consumara la adjudicación del proyecto. Desde el ayuntamiento se han argumentado en este tiempo diferentes motivos para justificar la demora.

El 29 de abril de 2004, Ciegsa formalizó la adjudicación de este proyecto a la empresa Zafrajuán Obras Públicas SL, por un importe de 3,1 millones de euros. La actuación consistía en la construcción de un centro de educación especial en la zona de Huerta Mayor, justo detrás del Instituto Andreu Sempere. Se trataba de un proyecto largamente esperado por la comunidad educativa, toda vez que el centro actual está muy deteriorado.

Cuando todo parecía que el impulso al proyecto era definitivo, la espera para el inicio de las obras empezó a hacerse interminable. El pasado mes de noviembre, la empresa acometió los trabajos previos de adecuación de la parcela, cuyos desniveles implicaban importantes actuaciones de desmonte de tierras y construcción de muros pantalla.

Esta fase apenas duró unos días y no tuvo continuidad. La paralización originó una intensa polémica el pasado mes de enero, al denunciar la comunidad educativa del colegio la situación, y adherirse algunos grupos políticos, sobre todo el PSOE. La concejala de Educación, Lucía Granados, atribuyó la situación, primero, a la indefinición de la red doméstica de gas en la zona, y más tarde a las lluvias del pasado otoño y las fiestas de Navidad.

Durante el mes de septiembre, los trabajos han comenzado con intensidad, hasta el punto que ya que son perceptibles los muros pantalla en la parte inferior de la parcela. Hay que recordar que el plazo de ejecución fijado por Ciegsa en la adjudicación es de 12 meses, por lo que el centro podría estar listo para el inicio del próximo curso escolar.