M. J. Mascarell, Dénia

Una empresa encargada de derribar una serie de edificios en la calle Diana de Dénia podría haber incurrido en un delito medioambiental al haber trabajado en un inmueble con sustancias tóxicas sin tomar las medidas de protección pertinentes. El jueves de la semana pasada la empresa empezó a derruir unos edificios que tenían, en su tejado, una especie de uralita de amianto. Los escombros permanecieron al alcance de todos los viandantes hasta que el miércoles de esta semana la empresa los retiró. No obstante, ayer en el solar de la calle Diana aún se podían observar restos de uralita. Se desconoce si los cascotes han ido a parar a un vertedero autorizado para residuos contaminantes.

En este sentido, desde la Gerencia de Urbanismo de Dénia se aseguró que «aún desconocemos si la uralita, en el tejado, contenía amianto o no» y, por este motivo, «se han cogido muestras y dentro de una semana tendremos los resultados».

El ayuntamiento, al saber que se estaba derribando un edificio antiguo que podría contener amianto, inspeccionó la obra y tomó muestras para iniciar una investigación que podría acabar en un informe. Tal y como explicó ayer a Levante de Alacant el técnico municipal en medio ambiente, Cesar Bordeore, «en el plan de seguridad y salud elaborado por la empresa antes de recibir la licencia de derribo no se alertaba de que el edificio contaba con sustancias tóxicas».

En el caso de que los trabajadores hubieran estado expuestos a la sustancia, los especialistas apuntan que lo más peligroso es respirar el polvo que se produce cuando se rompen las placas de amianto.

La demolición del edificio debería haberse llevado a cabo por una empresa especializada y no una «normal», como es el caso. Las medidas de seguridad deben ser máximas y los restos de amianto, en el caso de que existiesen, «no tendrían que haber permanecido durante varios días en el solar», afirmó ayer el edil de Medio Ambiente, Toni Roderic. El concejal de Els Verds apuntó ayer que la Gerencia de Urbanismo «ha sido incapaz de poner orden en el derribo y los restos de amianto han estado al alcance de la mano de cualquiera durante varios días».

Roderic ha exigido al gerente de Urbanismo, Juan Frasés, que haga un informe para esclarecer «en qué condiciones se ha hecho el derribo del inmueble así como dónde han ido a parar los restos de escombros ya que contienen elementos tóxicos y no sirve cualquier vertedero». El portavoz de Els Verds instó a la Gerencia de Urbanismo a estar «más preparada» para detectar los edificios que contienen amianto.

Actualmente la utilización de amianto en la construcción y su comercialización está prohibido en toda la Unión Europea por sus repercusiones en la salud. El riesgo de que pasen fibras respirables al aire aumenta durante la manipulación de los materiales que contienen amianto, por ejemplo en el caso de las demoliciones, corte o rotura de placas y más cuando los materiales están envejecidos.