Efe, Alcoi

La mayoría de las empresas textiles españolas, concretamente el 79 por ciento, reconocen que el reto que supuso la liberalización del comercio textil internacional les cogió desprevenidas y que reaccionaron tarde ante el reto y la fuerte competencia que suponen los mercados extranjeros, sobre todo el asiático que en los últimos tiempos se ha convertido en el principal competidor de la tradicional industrial de las comarcas de El Alcoià y El Comtat.

Así lo revelan las conclusiones extraídas del foro organizado por en centro tecnológico Cetemmsa, celebrado en la localidad barcelonesa de Mataró, y que además apuntan la baja inversión en Investigación más Desarrollo (I+D) y la falta de cultura innovadora como los puntos más débiles de nuestra industria textil.

A estas deficiencias se unen la escasa colaboración entre las empresas y los centros tecnológicos y las universidades, que además cuentan con unos recursos financieros muy limitados.

En el foro organizado por Cetemmsa también se abordó el tema de las posibles amenazas con las que se encontrará el sector en los próximos años. Entre ellas destacan los cambios en los gustos de los consumidores, la reducción de precios finales, la competencia desleal, los elevados costes energéticos y de transporte, la mala imagen del sector ante las entidades financieras y el «desánimo e incertidumbre» de las empresas.

Soluciones

La aparente calma a la que se llegó tras el acuerdo entre los representantes de la Unión Europea y las autoridades chinas el pasado mes de septiembre para acabar con la crisis comercial y desbloquear las prendas, no basta para paliar la alarma en las empresas textiles españolas, que consideran la «competencia de países con costes laborales muy inferiores», como el caso de China, como la principal amenaza para este sector tan importante en la economía local.

En todo caso, pese a estos recelos y dificultades iniciales, el informe emitido por Cetemmsa asegura que los empresarios están de acuerdo en que la deslocalización no es sólo un proceso «irreversible», sino también un importante factor competitivo.

Dificultades

Además, los expertos del sector textil, apuntan como solución a estas dificultades que, para gestionar adecuadamente ante el nuevo panorama que se vislumbra tras la la liberalización del comercio internacional, hay que «invertir en tecnología con el fin de tener una comunicación fluida y eficaz».

Esta comunicación que proponen en el informe, fruto de un foro entre empresas celebrado en la población catalana de Mataró, tiene que ser con los múltiples proveedores de las empresas que se encuentran muy distantes «tanto geográfica como culturalmente».

Mientras tanto continúa la preocupación en el sector textil de las comarcas centrales de la Comunidad ante la masiva importación asiática.