Cèsar Palazuelos, Dénia

Mientras Joan Gasquet, alcalde de la Xara, advertía ante más de 150 personas de que «nos quedan 25 años para valencianizar este país» y pedía que «los valencianos nos queramos más» varios niños correteaban alrededor de la fuente de la Glorieta del País Valencià de Dénia. Efectivamete, no hubo sorpresa de última hora y los nacionalistas arremetieron contra el PP y el PSOE -su socio de gobierno en la ciudad- por la reciente aprobación en Las Cortes valencianas del «estatuto de la vergüenza».

Una decisión que llevó el Bloc a organizar un acto alternativo «porque no podemos estar con ellos, los otros» según Pau Reig, primer teniente alcalde de Dénia, quien también anunció que «habrá una tercera oportunidad pero sólo si estamos nosotros porque en las dos otras ocasiones -estatutos de 1982 y 2005- ya hemos visto lo que nos han hecho». Un espíritu «distinto al bipartidismo de Madrid» que convierte al Bloc en «diferentes», expresó sutilmente la miembro del secretariado del Bloc, Pepa Ribes. «Diferentes» y jóvenes a la vista de la otoñal natalidad que se vio ayer en la Glorieta.

Innecesario

Para los nacionalistas el estatut que se encuentra en trámites en estos momentos en la cámara parlamentaria ha sido «innecesario» y la única razón de ser es que «de este modo PP y PSOE lo utilizarán para hacer frente a los estatutos catalán y vasco», expresó Gasquet. El alcalde de la Xara se mostró muy crítico también con la «falta de infraestructuras» que ha conllevado «el gobierno de 10 años de PP». Según el primer edil xarero, «con la mitad de lo que se gastaron anoche -el sábado- en la inauguración del Palau de les Arts, 3 millones de euros, yo tendría un colegio nuevo para mi pueblo».

En la misma línea, contundencia en el mensaje y la vista en el futuro, el portavoz del Bloc de Dénia, Pau Reig, argumentó que «no podemos asistir al acto institucional con la bandera con la franja azul» por eso «hemos venido aquí con nuestra senyera y en la Glorieta del País Valencià, para defender nuestras señas de identidad». Unos símbolos que «también han sido marginados» en el nuevo estatut.

Asimismo, Reig aprovechó la ocasión para repasar algunos aspectos de la actualidad dianense y comarcal al aseverar que «ya está bien de macroproyectos, de macropuertos, de la Solana, de Penya roja» y proponer a continuación que «salvemos todo lo que podamos salvar y ganemos la calle para derrotar al PP».

Finalizados los parlamentos de Pepa Ribes, Joan Gasquet y Pau Reig y al son de la muixaranga, dos niños llevaron un ramo de flores hasta el lugar en el que se había instalado la senyera para rendir de este modo el clásico homenaje a la bandera. Tanta admiración despertaron los pequeños que los lloros fueron inevitables.

El recuerdo de «Tomasset»

Tras concluir el acto de homenaje a la senyera en la Glorieta del País Valencià los nacionalistas no ofrecieron el ramo de flores a la estatua de Jaume I en la plaza que se lleva su nombre sino que se desplazaron hasta el cementerio municipal. Allí homenajearon el recuerdo del malogrado Tomasset, Tomàs Perelló, con la ofrenda de flores.