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100 maneras más de conectarse a la Fuente
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Blog 100 maneras más de conectarse a la Fuente - Arnau Benlloch

Arnau Benlloch

Periodista. Observador social. Inspiración para el Cambio. www.arnaubenlloch.com

Sobre este blog de Cultura

En este blog comparto mis inquietudes sobre cómo llevar una vida más apacible y tranquila, sintiéndote conectado a la Fuente, esa de donde toda vida brota.


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  • 02
    Diciembre
    2018

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    Cultura Valencia fuente talento don compartir

    Manera 110: Comparte tu don

    Estos días me siento perdido, mi brújula da vueltas en círculo, parece que se ha vuelto loca, y la tierra se mueve bajo mis pies. Un hormigueo desagradable se extiende por mi interior y las fuerzas flaquean. He dejado de entender el idioma de los humanos y he dejado de comprender el sentido de mi presencia aquí, ahora.

    No es la primera vez que me ocurre ni será la última.  Soy consciente de que pasará, todo pasa. A estas alturas del camino no hace falta que te diga que la vida transcurre por valles y cimas, por inhóspitos senderos y otros llenos de luz, por curvas frondosas donde reina el frío y la niebla y también por prados repletos de flores y vacas felices.

    El camino espiritual es un camino de profunda soledad. Por muy bien arropado que te sientas por tu comunidad o por tu familia, nadie puede cruzar junto a ti los desiertos, las simas, las noches oscuras que vas a encontrar en el trayecto para reencontrarte, para reconectar con esa Fuente en la que sentirte abrazado, amado, lleno de vitalidad y con inmensas ganas de vivir.

    La riqueza está en cada uno de los tramos y cuando, desde el final, observes lo transitado te darás cuenta de que quizá podías haberte ahorrado muchos valles y también muchas cimas, si hubieras superado esos miedos ancestrales que te hacen resistirte a aceptar la realidad. Y la realidad es que posees un don que te diferencia, que te hace único y que si te resistes a expresarlo comenzará a erosionarte por dentro. Como el agua del río quiere llegar al mar, tu don requiere ser compartido para que puedas cumplir tu designio aquí en la Tierra. 

    Manera 110: Comparte tu don

    Image by Julien Pacaud   

    La luz de tu corazón se enciende desde dentro, desde la búsqueda de la paz, esa que ya está en ti pero que te empeñas en tapar con velos, con creencias atávicas que has comprado a tu familia y a las que te has creído que debes ciega obediencia y fidelidad.

    Puedes estar años dudando, preguntándote qué es eso que tienes de especial, eso que cuando estás en ello hace que el tiempo no pase, que te sientas sanar por momentos, que tu cuerpo se unifique en perfecta sintonía con la Fuente.

    Cuando dejas las dudas de lado, superas tus miedos escénicos y muestras tu don, te conviertes en canal de una sabiduría mayor. Solo debes dejar que esa fuerza ajena a ti pero que nace de ti se exprese, para aportar al mundo lo que has venido a mostrar.

    Hay quien tiene muy claro desde siempre cuál es su don, otros que jamás se atreverán ni a mirarlo y aquellos que intuyéndolo lo niegan pues no se sienten preparados para aceptar la responsabilidad de pulirlo, mimarlo, educarlo para que se haga más grande y más bello, para que toque a más gente y a más mentes, a más corazones, a más almas.

    Aceptar tu don es aceptarte tal y como eres. Atreverte a expresar tu talento es aprender a hacer de puente entre la Fuente y los demás.  Es empujarte a salir de tu comodidad de manta y sofá, de tu modelo de vida en el que todo parece controlado, y abrirte a lo desconocido para poder repartir eso que forma parte de tu natural misión.

    Para tranquilizarte te diré que tu don no va a salvar al mundo, puedes relajarte en ese aspecto, pero tu don sí va a salvarte a ti del mundo.

    Hay millones de dones repartidos entre millones de personas y ninguno es más valioso que otro, simplemente tienen diferentes cometidos para que todo funcione en equilibrio: Don de lenguas, don del arte, don de la música, don de la palabra, don de la croqueta casera de jamón, don de cuidar, don de servir, don de amar, don de hacer reír, don de proteger, don de crear red entre las personas, don de sanar, don de enseñar, don de liderar…¿Cuál es tu don? ¿cuáles son tus dones? ¿a qué esperas para sacarlo de ti y compartirlo con los demás?

    Con medio cuerpo asomado al balcón no encontrarás tu don. Tu don no es una cosa que te esté esperando, es una relación entre tú, la Fuente y el mundo que te rodea. No es una cosa, es una actitud. No está ahí fuera, ya está en ti y cómo tú, también puede mutar.

    La aceptación de tu don te lleva al camino de la no resistencia, a ese en que las cosas cuestan menos porque se dan de manera natural. No hace falta que esperes a estar seguro, no hace falta saber más, es tuyo, lo tienes, solo has de compartirlo para que crezca. Cuando compartes tu don, la brújula vuelve a señalar el norte, el viento deja de soplar, el frío deja de atenazarte, has llegado de nuevo a casa, vuelves a ser tú.

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