Lo que ha ocurrido en Fontanars dels Alforins este pasado 25 de mayo, fecha de las elecciones al Parlamento europeo, es un calco de lo que ha sucedido en todo el territorio nacional. Batacazo espectacular tanto del PP como del PSOE y subida de los grupos minoritarios como UPYD, Primavera Europea o Podemos.

La bajada en términos porcentuales no deja lugar a dudas de lo tocada que han quedado ambas formaciones. En el caso del PP, la bajada ha sido del 42%, 160 votos frente a las 276 que cosechó hace cinco años.

Más sangrantes han sido, si cabe, los resultados obtenidos por el PSOE, que pierde más de 100 votos al pasar de 198 en 2009 a 97, lo que representa una caída del 51%.

Como fuerza emergente destaca el partido de Rosa Díez, Unión Progreso y Democracia (UPYD) que se convierte en la tercera fuerza política en número de votos, tras obtener 75 sufragios frente a los 9 que consiguió en las elecciones de 2009.

Por lo que respecta a esa gran coalición política denominada Primavera Europea y que aglutina a organizaciones de izquierda, grupos ecologistas y nacionalistas federalistas de ámbito estatal y de la Comunidad Valenciana, Aragón, Extremadura y Ceuta, aunque también reciben apoyo de partidos de Andalucía, Canarias y Baleares ha obtenido 65 votos, lo que equivale a un 12,89% de apoyo popular.

Por último, la formación que preside el televisivo Pablo Iglesias, Podemos, y que se ha convertido en la gran sorpresa de estos comicios ha cosechado un 8,35% del electorado, lo que traducido en votos son 42. 20 votos por encima de IU-EV, con cerca del 4%, que pese a duplicar el número de votos respecto a las elecciones europeas de 2009 ha quedado por detrás de la formación de Pablo Iglesias.