Con más de 4 millones de parados, cerca de un millón en ERTE y el goteo incesante de cierre de empresas y negocios hay que ver lo calladitos que están los sindicatos. Con este mismo escenario al PP ya le hubieran montado varias huelgas generales.

No voy a criticar el papel de los sindicatos porque creo que en líneas generales han hecho mucho por la clase trabajadora de este país, consiguiendo importantes logros sociales que seguramente de otra forma no hubieran sido posibles.

Ahora que se habla de todo, no estaría de más abrir el debate sobre las ayudas que reciben los sindicatos, también las organizaciones empresariales, y si no es hora ya de que se financien con la cuota de sus afiliados y no con el erario público. Nada distinto de lo que ocurre en otros países, como Alemania que cuenta con un importante movimiento sindical con cerca de 7 millones de afilados que pagan de su bolsillo todos los gastos derivados de la actuación sindical. Todo lo contrario de lo que ocurre en España.