Salvador Illa que ganó las elecciones catalanas del pasado 14F debería presentarse a la investidura como president de la Generalitat tal y como dijo aunque no tenga los apoyos necesarios. El PSC fue la fuerza política más votada y le corresponde formar gobierno o al menos intentarlo, aunque en el sistema parlamentario no basta con ganar, además hay que formar mayorías.

Una vez fracasada la investidura en primera votación de Pere Aragonés, que no ha contando con el apoyo de Junts, aunque sí de la CUP, las dudas sobre la gobernabilidad de Cataluña son cada vez mayores y el hecho de repetir los errores del pasado también, como fue el referéndum de independencia. Siguen las negociaciones con Junts para ser investido en una segunda votación, pero los discursos no han cambiado lo más mínimo. Siguen instalados en el mismo discurso independentista que fracasó y que llevo a sus dirigentes a entrar en prisión o a huir de la justicia, como es el caso de Carles Puigdemont.

La presencia de la CUP en las instituciones añade todavía más incertidumbre y una deriva todavía más radical en los postulados.

La presidenta del Parlament Laura Borrás fue muy clara en su discurso de avanzar hacia la independencia.

Hay una alternativa en la izquierda que debería barajarse como es la suma de ERC, PSC y En Comú Podem y que rebajaría el clima de tensión que se vive ahora mismo en Cataluña.

Recuerdo cuando iba a Barcelona con mi padre y daba gusto pasearse por sus calles. Podías hablar de cualquier tema y expresarte en la lengua que quisieras, sin que ello fuera motivo de exclusión o de rechazo. La Barcelona de hoy es totalmente distinta. Hemos visto como empresas importantes se han ido de Cataluña o han cambiado su domicilio social a otras ciudades de España como es el caso de Madrid o Valencia ante la enorme incertidumbre que genera el clima político. Más de 7.000 empresas se han marchado de Cataluña desde que comenzó el “procés”.

La polarización de la sociedad catalana no ha traído nada bueno. Solo división y confrontación. Si no cambian las cosas, vamos a vivir más de lo mismo.