Tras diez años de la desaparición de ETA, el coordinador de EH Bildu Arnaldo Otegui ha pedido perdón a las víctimas y ha reconocido el daño causado, tras más de 800 asesinatos y centenares de heridos.

Unas disculpas poco creíbles que llegan, además, demasiado tarde y sin ninguna condena explícita a ETA.

Habrá quienes vean en estas palabras de Otegui un gesto hacia la normalización en el País Vasco, que pasa necesariamente por restañar todas las heridas que dejó en su camino la banda terrorista ETA. Años de extorsión, de crímenes, de bombas lapa y de tiros en la nuca. Habrá, sin embargo, quien ni olvide ni perdone a los asesinos de ETA ni a quienes los apoyaron.

Hasta ahora Otegui nunca se había pronunciado en este sentido, como tampoco lo han hecho otros miembros de la izquierda abertzale.

Con la vista puesta en el fin de la dispersión de presos etarras que todavía cumplen su condena fuera de las cárceles del País Vasco, Otegui ha pronunciado estas palabras en un acto que ha tenido lugar este lunes en el Palacio de Aite.

Sus palabras serán más creíbles cuando vengan acompañadas de hechos, por ejemplo, colaborando con la justicia  en el esclarecimiento de los 377 crímenes todavía sin resolver o dejando de apoyar los homenajes a etarras.