Hace unos días, el miércoles pasado creo recordar, estuvo en La noche en 24 horas, cuyo programa dirige el periodista Xabier Fortes,  la exdiputada y exportavoz de Unidas Podemos en la Asamblea de Madrid, Isa Serra.

 Suelo verlo casi todas las noches porque por norma general me gusta la mesa de debate sobre temas de actualidad que se aborda en este programa de la televisión pública, aunque de antemano ya se sabe lo que va a decir cada uno de los tertulianos, algo que pasa en todos los programas de debate, donde hay dos bandos claramente diferenciados, uno progobierno y otro antigobierno.

Para mí el periodismo no es eso. Pasó lo mismo con la entrevista a Isa Serra. Según sea el entrevistado y el partido al que pertenezca, los periodistas son más o menos incisivos. No es lo mismo si la entrevista se la hacen a Pablo Montesinos o a Rocío Monasterio que a Isa Sera o a cualquier dirigente de la formación morada.

Con Isa Serra, las preguntas giraron en torno a la reforma laboral y el enfrentamiento entre Nadia Calviño y Yolanda Díaz y la condena a Alberto Rodríguez por agredir a un policía. Hay quien ve, sin embargo,  al señor Rodríguez como un buen diputado como Joan Baldovi, a pesar de la condena por patear a un policía.

La propia Isa Serra fue condenada a 19 meses de cárcel por un delito de atentado contra agentes de la policía, dos de los cuales resultaron heridos, durante un desahucio.

En cualquier país serio ni uno ni otro estaría ejerciendo ningún cargo público. Estarían inhabilitados de por vida.

Resulta curioso que nadie de los allí presentes le preguntara por su situación procesal y de cómo habiendo sido condenada a 19 meses de prisión estaba concediendo una entrevista en un plató de televisión, algo que en cualquier otro país resultaría inverosímil. Cargó contra el  Tribunal Supremo, al igual que su compañera de partido y ministra con el Gobierno de Pedro Sánchez, Ione Belarra, que ha acusado al alto  tribunal de prevaricación. Una acusación gravísima por parte de un miembro del Gobierno de España.

Cuestionar constantemente la independencia judicial, como hacen los señores de Unidas Podemos, cada vez que una resolución les es desfavorable, es poner en duda uno de los pilares fundamentales del estado de Derecho.