Mientras algunos partidos parece que miren hacia otro lado con la violencia que sufren las mujeres, vetando declaraciones institucionales, retirando ayudas o negándose a renovar el pacto contra la violencia de género, para muchos es insoportable convivir con esta lacra social de la violencia machista que estos días se ha cobrado una nueva víctima en Valencia. Una joven de 30 años a la que su pareja le asestó treinta puñaladas. 38 mujeres han sido asesinadas en lo que llevamos de año. 1.118 desde 2003, fecha desde que se tienen datos. Cada hora se denuncian 17 casos de violencia de género en España y cada cuatro horas, una violación.

 Unas cifras terribles que dejan a las claras la desprotección que sufren las mujeres, muchas de las cuales por miedo a las represalias callan la violencia y los malos tratos que sufren a diario. Un infierno en vida.

En el caso de la joven asesinada en Valencia parece ser que no existían denuncias previas por malos tratos. Quienes la conocieron la definen como una persona que transmitía y contagiaba felicidad allí donde iba. Un “ángel” en palabras de muchos compañeros de trabajo.

Su presunto asesino, un abogado y profesor universitario, ha sido detenido. Ahora solo cabe esperar que se haga justicia y que caiga sobre él todo el peso de la ley.

Aunque cada vez más hay una mayor conciencia social y aumentan las denuncias por malos tratos, se debería hacer mucho más desde el punto de vista judicial y de protección a las víctimas.