Circulan muchos rumores acerca del estado de salud de Vladimir Putin, incluso de que podría estar fraguándose un golpe de estado contra el presidente ruso para derrocarlo mientras tanto continúa amenazando al resto del mundo con su armamento nuclear.

Tras el fracaso militar de su guerra con Ucrania, parece poco probable, sin embargo, que abra nuevos frentes como podría ser en Finlandia o Noruega, si finalmente estos países entran en la OTAN.

Putin ha conseguido con esta guerra atroz, no solo que los ucranianos vean a sus vecinos rusos como unos asesinos sino que países que hasta ahora habían mantenido una posición militar neutral como es el caso de Noruega o Finlandia, abandonen su neutralidad y entren finalmente en la OTAN ante el riesgo que supone Rusia y sus ambiciones expansionistas. También que la Unión Europea haya respondido de una manera conjunta con las sanciones económicas y con la ayuda de material militar a Ucrania.

Una agresión militar a un país miembro de la OTAN supondría una escalada militar a nivel mundial.

Países como Alemania han duplicado su gasto en defensa. España  que hasta ahora destinaba el 0,92% del PIB a Defensa, algo más de 123.000 millones de euros se ha comprometido a  destinar el 2% del PIB en consonancia con el resto de países europeos.

El presidente ruso ha conseguido que el mundo se rearme y vuelva a un escenario de Guerra Fría, como el que se vivió después de la Segunda Guerra Mundial, con las dos grandes potencias enfrentadas.