Se equivoca Pedro Sánchez no tomando medidas para anticiparse a la crisis económica que se avecina. Ya vimos los resultados de negar la crisis con Rodríguez Zapatero y las consecuencias que tuvo. Parece que Sánchez quiera seguir los mismos pasos.

Núñez Feijóo ha vuelto a tender la mano al presidente del Gobierno para elaborar un plan económico que ayude a frenar los efectos de la crisis.

El Gobierno está poniendo de momento parches, como la ayuda de 200 euros a las familias con rentas inferiores a 14.000 euros.  Pan para hoy y hambre para mañana.

La situación que viene como consecuencia de la guerra de Ucrania es de una recesión a nivel mundial. Son muchas las voces autorizadas que lo vienen advirtiendo.

Es necesario un gran pacto de Estado entre los dos grandes partidos y que se consensuen políticas tanto en materia de defensa como de economía.

La ayuda que va a llegar de Europa es necesaria, pero no suficiente. La inflación ha venido para quedarse durante mucho tiempo y tendremos que convivir con esa realidad que distorsiona absolutamente el mercado y la renta de las familias.

La guerra no solo se libra en Ucrania, también en el resto del mundo.

Es importante que los dos partidos mayoritarios se pongan de acuerdo en algo tan fundamental como es sacar al país de la ruina. Sánchez ya sabe que no puede fiarse de los socios de Gobierno que tiene, por tanto, tendrá que tender alianzas con otras formaciones políticas que garanticen estabilidad de aquí al final de la legislatura que se prevé bastante convulsa.

Sánchez no puede seguir escondiéndose tras el buen dato del empleo que es consecuencia del fin de la pandemia y el resurgir del sector turístico que estaba absolutamente noqueado.

Pero siendo bueno los datos de empleo, sobre todo los que tienen que ver con la contratación fija urge tomar medidas de calado para hacer frente a la crisis.