¿Cuál será la respuesta de Zelenski a la anexión de las cuatro provincias ucranianas que han pasado a ser consideradas parte de la Federación rusa? ¿Tratará de recuperarlas, como ha hecho en otras ciudades o detendrá la escalada bélica?

Esta es la pregunta que nos hacemos muchos y nos tiene con la respiración contenida.

El presidente ruso ya ha advertido que considerará una agresión a la integridad territorial de Rusia cualquier  incursión en estos territorios. Esto le daría legitimidad para emplear armas nucleares tácticas con un radio de acción más limitado que las convencionales, pero igualmente mortíferas y devastadoras.

Aunque los referendos consultivos que se han celebrado en estas cuatro provincias de mayoría prorusa son un fraude en toda regla y no tienen el respaldo internacional, Putin sí les ha dado carta de legalidad.

Zelenski, que hace solo unos meses descartaba que su país entrara en la Alianza Atlántica, ha pedido el ingreso urgente de Ucrania en la OTAN, lo cual llevaría a Europa a entrar en una guerra contra Rusia, de alcances imprevisibles.

Hasta ahora la OTAN se había negado a participar en el conflicto porque Ucrania no es miembro de la alianza y, por tanto, no está obligado a defenderlo, como sí lo está con el resto de sus aliados, si ven sus fronteras o su integridad territorial amenazadas.

Una de las condiciones que puso Putin para no invadir Ucrania, es que Ucrania no entrara en la OTAN. Putin dio la orden de invadir el país el 24 de febrero, cuando nadie pensaba que lo haría y sin que Ucrania fuera miembro de la OTAN.

Europa y EEUU no están participando directamente en la guerra porque, de momento, no han enviado soldados al frente de batalla, pero sí lo está haciendo de manera indirecta mediante el envío de armamento militar que están suministrando a Ucrania y que le ha permitido en estos más de siete meses de guerra no solo defenderse sino también seguir avanzando y reconquistando ciudades que habían caído en poder de los rusos.

Si Ucrania estuviera dispuesta a entregar y a renunciar a las regiones que han sido anexionadas por Putin y al mismo tiempo, el presidente ruso se comprometiera a replegar sus tropas y a firmar un acuerdo de no agresión contra Ucrania sería una buena salida para Putin que podría venderlo ante la opinión pública como un éxito militar y, por otro lado, Ucrania conservaría el resto del territorio, salvo Crimea. Sería la mejor de las soluciones posibles para alcanzar un acuerdo de paz y poner fin a tantos meses de sufrimiento.

No creo que tal y como se está desarrollando la guerra pueda producirse la victoria de ninguno de los dos bandos, salvo que Rusia decida utilizar armas nucleares, lo que posiblemente provocaría la rendición de Ucrania, como ocurrió con Japón durante la Segunda Guerra Mundial cuando EEUU decidió lanzar la bomba atómica contra las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki.

Mientras Occidente y EEUU sigan ayudando militarmente a Ucrania con el envío de armas, los ucranios seguirán resistiendo en el frente de batalla como han hecho hasta ahora, lo que hará que la guerra se prolongue en el tiempo.

Mientras tanto, crece la tensión en la zona. Zelenski ha prometido expulsar a todos los ocupantes de los territorios anexionados. Eso significa que su ejército seguirá avanzando hasta tratar de recuperar todas las zonas ocupadas, incluidas las provincias de Donetsk, Lugansk, Jersón y Zaporiyia, donde se encuentra la central nuclear más grande Europa y la tercera del mundo.

Si el ejército ucranio decide reconquistarlas es muy probable que Putin utilice armas nucleares para, según él, defender la integridad territorial rusa.

La cuestión es saber si Occidente y EEUU responderán al empleo de armas nucleares por parte de Rusia en la misma proporción. Si esta hipótesis se diera, el mundo entraría en una guerra atómica de proporciones nunca conocidas hasta ahora.

La guerra se encuentra en el momento más delicado desde que comenzó la invasión hace más de siete meses, con el riesgo de que pueda extenderse al resto de Europa y provoque una tercera guerra mundial.  Algunos expertos militares no lo descartan. Todo va depender de si Ucrania entra finalmente en la OTAN, para lo cual necesitaría el consenso de todos los países miembros. La OTAN hasta el momento se ha mantenido  en una posición neutral porque sabe que si interviene mediante el envío de tropas, el conflicto desencadenaría una tercera guerra mundial.