Supongo que los que pedían al PP disculpas tras la absolución de Mónica Oltra por el presunto encubrimiento de los abusos sexuales cometidos por su pareja contra una menor tutelada, harán lo propio ahora después de que el ex presidente de la Generalitat Valenciana Francisco Camps haya sido absuelto, tras 9 causas y 15 años de calvario judicial que han terminado por demostrar su inocencia.

La persecución política que ejerció Compromís durante el Gobierno del PP en Valencia contra Rita Barberá y Francisco Camps en el centro de la diana política, convirtieron la política valenciana en un juicio paralelo contra los dirigentes populares, que en el caso de la ex alcaldesa de Valencia nunca fue imputada. Todos recordamos los escraches que tuvo que sufrir a las puertas de su casa.

El periódico El País le dedicó 169 portadas por el caso de los trajes, del que fue absuelto por la justicia. No tuvo la misma repercusión mediática cuando se conoció su absolución por el Tribunal Supremo. El espacio informativo no fue el mismo.

Nadie espera ni del PSPV que ya ha dicho que la sociedad valenciana no ha absuelto a Camps ni de Compromís una rectificación sobre esta forma de hacer política, donde se condena de antemano antes de que se celebren los juicios o de que una persona sea investigada o imputada.

Todos recordamos a Mónica Oltra en les Corts valencianes con sus camisetas reivindicativas donde podían leerse eslóganes como: wanted, only alive (Se busca, solo vivo) con el rostro impreso de Francisco Camps, emulando los carteles de los westerns donde se ofrecía una recompensa por capturar al malo y entregarlo al sheriff, en este caso, vivo o muerto y otras tantas frases de pésimo gusto.

Cuestión aparte es la lentitud de la justicia. El señor Francisco Camps ha pasado 15 años de calvario judicial que no solo ha afectado a su carrera política que se ha visto truncada sino también personal en el ámbito familiar para que finalmente la justicia archivara todas las causas contra él, 9 en total y en todas ellas ha salido absuelto.

El caso de Camps es comparable al de otros dirigentes políticos, también al de Mónica Oltra, que después de la condena del telediario han resultado absueltos y, por tanto, son inocentes a todos los efectos. ¿Cómo se les resarce el daño causado?

Camps ya ha dicho que quiere volver a la primera línea de la política activa, pero de momento mientras la sentencia no sea firme, sigue de baja en el partido y Carlos Mazón no lo va a recuperar.

Jorge Rodríguez, alcalde Ontinyent, fue expulsado del PSOE y tuvo que dimitir como presidente de la Diputación de Valencia cuando tenía una enorme carrera política por delante que no se vio truncada del todo porque formó un nuevo partido político, La Vall ens Uneix, con el que ha sido capaz de sacar dos mayorías absolutas consecutivas en el Ayuntamiento de Ontinyent.