La líder de Sumar Yolanda Díaz ha presentado su dimisión del cargo que ostentaba desde su fundación, tras los malos resultados obtenidos por su partido en las elecciones al Parlamento europeo de este pasado domingo donde su formación solo ha conseguido tres europarlamentarios, uno más que Podemos y los mismos que el partido de Alvise. Sin embargo, la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo continuará en el Gobierno, pese a ser Sumar socio del Gobierno de coalición de Pedro Sánchez.

La dimisión se queda pues a medio camino porque solo dimite de su cargo en Sumar, pero no como vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, donde Sumar es socio del Gobierno de coalición.

Sumar ya obtuvo unos pésimos resultados en las elecciones gallegas donde no llegó a obtener representación en el parlamento gallego. Tampoco en las elecciones en el País Vasco, Sumar consiguió representación. En Cataluña que se presentó en coalición con els Comuns, el partido de Ada Colau, también sufrió un descalabro electoral, perdiendo dos diputados y siendo superado por Podemos, aunque consiguió 6 diputados.

Sin preguntas de la prensa ni presencia de ningún medio de comunicación, solo a través de un comunicado muy escueto, la ya ex líder de Sumar ha presentado su dimisión, asumiendo el mal resultado electoral y abriendo un periodo para la reflexión, que es lo que se suele decir en estos casos.

Tanto Sumar como Podemos que decidieron ir por separado, sumiendo a la izquierda del PSOE en una profunda división,  tras el enfrentamiento entre Yolanda Díaz e Irene Montero- Pablo Iglesias, después de que Díaz no contara con Montero en el nuevo gobierno de coalición, tras su polémica ley del sí solo es sí, que ha dejado en la calle y ha rebajado la condena a agresores sexuales y violadores, han sumido a la izquierda en un camino de desencuentro difícil de reconducir que solo beneficia a la derecha y a la extrema derecha.

Las cuitas personales, la falta de un proyecto político como alternativa al PSOE, el afán de protagonismo tanto de Montero como de Díaz por liderar el espacio político de la izquierda han terminado por dinamitar una opción que hace algunos años, concretamente 13, consiguió movilizar a millones de españoles indignados con la forma de hacer política de los dos principales partidos políticos que hasta entonces conformaban el bipartidismo y se alternaban en el poder. Contra esa forma de hacer política surgió el movimiento 15-M, germen de Podemos.